El precio de las materias primas está entre los primeros afectados por el desplome bursátil mundial del lunes. Ayer las bolsas del mundo cayeron como resultado de una reducción en el ritmo de crecimiento de China.

No es que la economía china haya dejado de crecer, solo que está creciendo más lentamente. Esto es suficiente como para alarmar a los mercados bursátiles que tienden a sobre reaccionar ante cualquier cambio de este tipo.

China ha sido el motor del crecimiento económico mundial durante años pero está alcanzando el nivel de desarrollo que ya no le permite depender de su mano de obra barata.

El efecto sobre las materias primas llega porque China es también el motor detrás del crecimiento de la demanda de materias primas. Las usa para producir todo tipo de bienes con los que inunda los mercados internacionales.

En Bolivia sentimos los efectos de forma directa. La devaluación de la moneda China el Yuan ya preocupa a los productores nacionales.

Productores de micro y pequeñas empresas de Cochabamba, La Paz, El Alto y Santa Cruz realizaron ayer una marcha por el centro paceño exigiendo mayor control de las fronteras, aplicación de medidas paraarancelarias, tanto para evitar el ingreso de mercancía de contrabando como de productos chinos.

El fondo del problema para Bolivia es el tema de la productividad. La productividad en este caso significa que se puede producir una misma cantidad de bienes con menor cantidad de recursos. Hay muchas formas de lograrlo, se puede entrenar mejor a la mano de obra, o se puede mecanizar algunos procesos, otra forma de buscar eficiencia la tecnología nueva o desarrollar nueva tecnología especializada.

Claro que esto requiere de inversión y tiempo. El caso del petróleo es un ejemplo de lo que se puede lograr con investigación e innovación tecnológica. Hasta hace algunas décadas, EEUU veía con temor la llegada del pico petrolero. Esto es cuando el petróleo del mundo se empieza a terminar.

Pero con mucho esfuerzo e inversión lograron desarrollar una técnica que les permite sacar petróleo que entes era imposible de extraer. Es el petróleo Shale o no convencional, esto ha retrasado el pico del petróleo en años.

Para hacer este tipo de descubrimientos se necesita buenos precios para el petróleo que tuvieron durante años, y mucha inversión en investigación. En Bolivia las condiciones para la inversión y la investigación son muy pobres.

El súper ciclo de las materias primas fue una gran oportunidad para invertir en hacer de la producción nacional algo mucho más eficiente. Y algunos sectores han aprovechado esta situación más que otros.

La minería estatal es un caso en el que no se ha aprovechado bien los altos precios de los minerales de la última década. Huanuni es el ejemplo estelar, donde en lugar de buscar eficiencia se buscó multiplicar por 7 los empleados. Con esto se logró duplicar la producción, pero esto quiere decir que la productividad de cada empleado en realidad cayó.

Para los privados la oportunidad fue estropeada por medidas como el control interno de los precios o la prohibición de las exportaciones que en la realidad aislarlo a algunos sectores de la bonanza de los precios internacionales.

Ahora que llegan las épocas de las vacas flacas, los sectores menos eficientes serán los más afectados, así como los países menos eficientes. Nunca es tarde para invertir en eficiencia e innovación. Pero es tarde para aprovechar el súper ciclo.

 

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