La nota económica de mayor repercusión hoy está relacionada a la exploración de de gas natural en el país es decir de la búsqueda e nuevos yacimientos.

YPFB firmó cinco contratos petroleros con Petrobras, British Gas (BG) y la subsidiaria YPFB Chaco, para la exploración y explotación de las áreas Cedro, Huacareta, El Dorado Oeste, Isarzama y San Miguel. Y según dicen las fuentes oficiales de YPFB, se prevé que la actividad comience a partir de 2014.

Se teme que sea muy tarde, por que demoran mucho los trámites para empezar a trabajar son muy largos y deben ser aprobados por la asamblea plurinacional lo que en el mejor de los casos demora un año. Un año en el que no se puede trabajar, después está el tema de las licencias ambientales y las consultas previas a los pobladores originarios. Todo esto hace que el proceso sea muy lento.

Los anuncios de inversión en el sector siempre son llamativos. Recordemos que Bolivia no certifica sus reservas de gas natural desde 2009 cuando se estimó que las reservas eran de 9,9TCFs. Desde entonces la extracción de gas para vender a Brasil y Argentina habrían reducido estas reservas de tal forma que según los expertos, en 2016 las ya se debería empezar a reducir las ventas pues ya se estaría terminando el gas.

YPFB asegura que las reservas han aumentado, aunque no se han presentado cifras oficiales sobre cuánto han aumentado las reservas. La ley obliga a YPFB a publicar anual de las reservas certificadas pero como sabemos esto no se hace desde diciembre de 2009 cuan do se certificó que las reservas eran de 9,9TCFs.

YPFB asegura que las reservas actuales, que no se conocen con certeza, durarían hasta el 2023, pero el carácter de estas cifras hace que esto sólo sea especulativo. Otras fuentes especulativas recientemente publicaron que las reservas alcanzarían hasta 2017.

El problema es muy serio para Bolivia cuya economía depende fuertemente de la las exportaciones de gas a Brasil y Argentina.

En el caso de Argentina el país vecino anunció recientemente que busca prescindir del gas boliviano y volver al autoabastecimiento. De hecho aún no se inicia la construcción de un gasoducto que permitiría aumentar los volúmenes de gas que Bolivia debería mandar a argentina.

Según el contrato para el 2016 Bolivia debería aumentar el volumen de venta a Argentina de 17 a 27MMm3d. Pero para esto se necesita de un nuevo ducto. Argentina debía haber empezado a construirlo, pero no lo hace porque se desconfía de la capacidad gasífera de Bolivia.

Estos contratos se hacen en base a las reservas probadas certificadas y como sabemos en Bolivia sólo se han reducido desde 2009.

Por otro lado está Brasil, que es el mayor comprador de gas boliviano y que debe renegociar su contrato con Bolivia en 2019. Para cuando las reservas bolivianas estarían en un muy mal momento.

Más aun Brasil recientemente se ha convertido en país con el mayor potencial energético en la región después de Venezuela. Por lo que se espera que para 2019 podría prescindir del gas boliviano. Aunque nadie espera que se termine la venta, es de esperar que los nuevos términos sean menos favorables para Bolivia.

Si el comprador no necesita comprar tu producto, el que fija el precio es él.

Pero estas no son necesariamente malas noticias para los bolivianos. Actualmente el consumo interno sufre por falta de gas porque se prioriza su exportación. Si Argentina Y Brasil empiezan a comprar menos gas boliviano habrá más gas para los bolivianos y esta es una buena noticia para las industrias nacionales que no pueden operar por falta de gas.

 

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