Los precios de las materias primas sufrieron un fuerte golpe la semana pasada tras el anuncio del FED de EEUU, en el que se plantea el fin de la política de flexibilización cuantitativa o “Quantitative easing”, que consiste básicamente en imprimir dinero.

El golpe fue muy duro sobre todo para el precio de los metales preciosos, el oro perdió 7% de su valor en una semana, la mayor caída semanal en casi dos años y se cotiza 19% más barato que hace un año.

La plata perdió casi 10% de su valor la semana pasada y se cotiza 26% menos que hace un año.

El precio del estaño también se derrumbó la semana pasada lo que ha puesto nuevamente en alerta al sector minero en Bolivia.

El Diario de La paz asegura hoy que un encuentro de expertos de Canadá, Perú y Bolivia, realizado este fin de semana,  encontró que la espera de la nueva ley de minería que ya lleva más de 7 años en su elaboración, está perjudicando al sector.

En los últimos cien años, el Estado no desarrolló un emprendimiento minero de clase mundial “a excepción de las privadas San Cristóbal y San Bartolomé” y, en esta gestión, no se está perforando ni un metro para encontrar nuevos yacimientos que, una vez descubiertos, tardarían entre 10 y 12 años en comenzar a producir.

Según Siglo 21, la gestión actual tiene en este momento una larga lista de fracasos en el sector minero: Mutún, Huanuni, Colquiri, Corocoro y Karachipampa, todos fracasos.

El Mútin ha dejado al país retrasado en las esperaciones de producir acero, por la falta de gas natural.

La situación de Huanuni es desesperante. En este momento la producción no permite cubrir los costos. La reciente caía del precio por debajo de US$9la libra, sólo empeora las cosas.

Un informe publicado en La Patria de Oruro, dice que la producción actual es de 510 T finas de estaño.  El problema es que para cubrir solamente el costo labor (mano de obra) se necesita el valor de 430 T, y sólo quedarían 80 T finas para pagar el costo operativo, aproximadamente US$1,6MM por mes, monto con el que es imposible pagar energía eléctrica, insumos, repuestos, carburantes, los bonos escolares y alimenticios, y todos los demás costos típicos de una operación.

Según un experto consultado por Siglo 21, en dos meses se podría producir un desenlace lamentable en Huanuni, lo que obligaría a tomar medidas desesperadas, acabando con la cogestión obrera de facto que se aplica desde 2006.

Una similar pesadilla es el Complejo Metalúrgico Karachipampa (CMK). El periódico Masas, del POR, dice al respecto en su último número: “Han pasado cinco meses desde la “puesta en marcha” y 17 meses desde la preparación del CMK, y los 4 gerentes del CMK, los ministros de minería y los presidentes de la COMIBOL no denunciaron que la empresa Royal Silver Company de su SOCIO Y NO PATRÓN, quien instaló la planta de oxígeno, dañó el Turbo Expansor y puso maquinaria reacondicionada bien presentada externamente pero que no sirve.”

La lista de fracasos en el sector minero es larga y la única alternativa plantead hasta ahora es la entregar las operaciones a las cooperativas, que son las menos eficientes en su trabajo, pero que también son las que menos pueden hacer en el área de prospección. Para el sector cooperativo, los avasallamientos son la única forma de encontrar nuevos yacimientos.

La falta de leyes que brinden seguridad jurídica es también un factor importante en el sector de los hidrocarburos,

Según Siglo 21, Conforme se hace fluido el diálogo entre el gobierno y las petroleras, éstas ponen más claro que desean una ley para el sector.

Es decir que no piensan hacer grandes inversiones con el respaldo de decretos que el gobierno ahora está aprobando con prisa.

El momento que han elegido las petroleras es el preciso. El gobierno está urgido de descubrimientos de nuevos yacimientos de gas que permitan cumplir con los compromisos de exportación del futuro.

La semana pasada, las empresas petroleras dijeron que tienen la posibilidad de invertir hasta US$ 8.500MM en exploración, siempre y cuando haya una ley clara para el sector.

 

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