El ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, y el Embajador de Brasil en Bolivia, Raymundo Santos Rocha, se reunieron ayer en La Paz para hablar de temas energéticos.

La reunión toma importancia porque ya se está negociando la renovación del mayor contrato comercial de Bolivia, la venta de gas natural a Brasil.

Según el embajador brasileño, “Brasil es un país grande que necesita de mucha energía y Bolivia tiene las condiciones para abastecer el mercado” de ese país.

También dijo que “el gobierno del Presidente Morales se dedica ahora con mucha fuerza y orientación para transformar a Bolivia en el Corazón Energético de Sudamérica”.

El comentario fue muy fino ya que Bolivia estaría a punto de suspender las exportaciones a Argentina por una deuda que dejó la administración del gobierno de Cristina Fernández en Argentina.

El cambio de gobierno en Argentina resulto en la primera revisión en años de las deudas de ese país con Bolivia por las cuantas del gas.

Una de las principales preocupaciones cuando se trata de renovar el contrato de venta de gas Boliviano al Brasil es que Bolivia se está quedando sin gas. Los yacimientos de los que sale el gas que se vende ahora son yacimientos que fueron descubiertos hace 20 años y se están acercando a su punto de declinación.

Esto significa que pronto empezarán caer sus niveles de producción y necesitaran de mayor inversión sólo para poder seguir extrayendo menores cantidades de gas. Es por eso que hay una urgencia por encontrar nuevos yacimientos y se ha aprobado una nueva ley de incentivos para las empresas extranjeras que operan en el país vuelvan a invertir en encontrar nuevas reservas.

El contrato actual con Brasil vence el 2019 y una parte muy importante en las negociaciones para renovar el contrato es demostrar que Bolivia tiene el gas necesario para seguir vendiendo gas más allá del 2019. Por ahora las reservas no alcanzan aunque se espera que las nuevas inversiones del buenos resultados.

En este momento simplemente no podríamos demostrar que hay suficiente gas comprara renovar, al menos no si seguimos vendiendo gas también a Argentina.

Por ahora, dejar de vender gas a Argentina es sólo una amenaza por las deudas del anterior gobierno argentino. Sin embargo, si nos vamos a quedar con un solo cliente a Bolivia le convendrías quedarse con Argentina que paga un mayor precio por el gas que Brasil.

Otro punto a favor sería que Argentina recibe menos gas que Brasil por lo que la caída en la producción de Bolivia dejaría más gas para el consumo interno. Más gas boliviano para los bolivianos.

Por ahora, aún no se sabe si las amenazas a Argentina son parte de la estrategia boliviana de negociación con Brasil. O sólo una forma de presionar a Argentina para que pague sus deudas.

 

One Response to 24 diciembre 2015 – Análisis Económico

  1. Max dice:

    Es una pena que uno de los pilares fundamentales de la economía de Bolivia tenga depender solamente de 2 clientes o compradores, y peor aún si tuviéramos que quedarnos con un solo comprador,…. Ésto sí que debilitaria mucho nuestra economía.