Dos expertos internacionales dicen que el precio del petróleo se recuperará pero citan razones muy diferentes.

El ministro de energía de Arabia Saudita Ali al-Naimi, considera que los elevados costos de producción de algunos campos en Rusia, Brasil, el este de África y los campos petroleros shale o de esquisto de EEUU, serán los primeros en reducir su producción por que dejaría de ser rentable.

Para Naimi, el costo de extracción de los países del golfo está entre US$4 y US$5/barril y “en cualquier economía de mercado el productor más eficiente es el que merece una mayor proporción del mercado”.

Un representante de los productores de Petróleo shale de EEUU, Harold Hamm, asegura que países como Arabia Saudita y otros de los grandes productores de petróleo están bajo presión por la necesidad que tienen para cubrir sus altos gastos en bonos y asistencialismo.

El ministro saudita aseguró ayer nuevamente que su país no reduciría su producción porque esto sería equivalente a renunciar a su parte del mercado. Pero hizo una advertencia que ha generado escalofríos en las economías que como la nuestra dependen del precio del petróleo. Naimi dijo que no reducirían su producción así el precio llegue a los US$ 20/barril.

En Bolivia mientras tanto, el ministro de economía y finanzas Luís Arce Catacora asegura que con mayor volumen producido y exportado se puede contrarrestar el descenso de la cotización mundial del crudo.

El plan sería entonces aumentar la producción, es decir vender más a menor precio, lo que no es una táctica de largo plazo. Porque el gas no es un recurso renovable.

El gas se termina, por lo tanto sería una mejor idea venderlo lo más caro posible. Lo contrario es vender lo más que se pueda al menor precio posible.

El tema no es nuevo y pone en evidencia las falencias en la renovación de reservas.

Las reservas del país costaron mucho tiempo de exploración y mucha inversión en exploración que se realizó en las dos últimas décadas del siglo pasado.

A fines de los 1990 los yacimientos descubiertos entraron a la fase de extracción y la producción empezó a aumentar de forma considerable en 2006. Esto nos da una idea de cuánto demoran los proyectos de gas; desde la exploración hasta la producción.

Los retrasos en la nueva exploración y la táctica de vender más cuando nos pagan menos reducen las reservas de gas de los bolivianos.

La buena noticia es que el ministro Arce también dijo que el motor de la economía ahora es el motor de la economía.

Pero no explicó si esto quiere decir que se le dará prioridad al consumo interno de gas natural.

Los proyectos que requieren de gas en Bolivia siguen sin tenerlo porque el gas que se vende a Brasil y Argentina tiene un mayor precio que el gas de consumo interno.

La reducción en el precio del gas por la caída en el precio internacional del petróleo podría hacer que sea aún más difícil la disponibilidad de gas para los bolivianos.

 

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