El precio del estaño ha subido en 12,5% en los últimos 30 días. Sin embargo está lejos de alcanzar los niveles de precio logrados en enero cuando el precio superó los US$11/libra fina y pocos creen que vuelva a alcanzar los US$14,6/libra fina de abril 2011. Estas cifras marcan lo que algunos analistas han llamado el principio del fin del súper ciclo de las materias primas.

El resto de los metales industriales muestran curvas similares. Cada que el recio empieza a subir aunque sea levemente los sectores mineros en Bolivia empiezan a conmocionarse.

Según el periodico digital Erbol, El director del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), Marco Gandarillas, y el coordinador del Colectivo Casa, Emilio Madrid, dijeron que el proyecto de Ley Minera que trabaja en “secreto” el gobierno y los operadores del sector otorga más ventajas a los cooperativistas. Los beneficios van desde la asignación de áreas para explotación, transferencia de recursos y condonación de deudas, hasta la reducción de tasas impositivas.

Marco Gandarillas señaló que la futura Ley Minera en el artículo 42, inciso 5, establece que “las deudas que tienen hoy las cooperativas mineras con Comibol (Corporación Minera de Bolivia) van a pasar al Fofim (Fondo de Financiamiento para la Minería); es decir, van a ser nacionalizadas”.

Agregó que los activos que están ahora en manos de las cooperativas y que pertenecen a Comibol, y a todos los bolivianos, también van a pasar a manos de las cooperativas a “título gratuito”.

Por otro lado los impuestos o alícuotas que deben pagar las cooperativas por las exportaciones de mineral se estarían reduciendo, citaron el caso del oro en el que pasarían de pagar 7% a 2,5%.

La ley minera que viene siendo anunciada desde 2006 y se sigue preparando y por ahora parece estar siendo redactada por el sector cooperativista, que es el sector menos eficiente de la minería y el que menos impuestos paga y menos protege e a sus trabajadores.

Por otro lado la ley de hidrocarburos que se ha prometido, también desde hace años sigue en espera. Y ahora hay algunas urgencias por que se nos acaba el gas.

Según escribe Humberto Vacaflor en la página de economía y finanzas de El Diario de La Paz:

Las empresas petroleras repiten cada vez que pueden, y sobre todo en los congresos que realizan, su pedido para que el gobierno apruebe una ley para el sector, pero el diálogo está congelado.

Después de cada congreso que organiza la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBN), el Lic. Carlos Villegas, presidente de YPFB, organiza otro, para escuchar alabanzas.

Esta vez, con invitados muy selectos, la CBH organizó el VI Congreso y su presidente, Carlos Delius, volvió a decir que el sector no espera los “incentivos” que anuncia el gobierno, sino la eliminación de los “desincentivos”.

Pero sobre todo lo que quieren las petroleras es que los “incentivos” que lanza el gobierno con angustia creciente por el agotamiento de las reservas, se conviertan en una LEY DE HIDROCARBUROS.

Está quedando claro que el gobierno no quiere aprobar esa ley porque de ese modo puede seguir diciendo para la platea que con la “nacionalización” las petroleras sólo se quedan con 18% y el Estado recibe 82%.

Los ajustes aprobados desde hace cuatro años han cambiado tanto el panorama que en este momento las petroleras perciben casi lo mismo que con Gonzalo Sánchez de Lozada.

En este congreso de la CBH se ha revelado que las reservas de gas, que eran de 9,95 TCF hace tres años, son ahora de 8,16 TCF. Y con estas cifras se observa que en 2016 la producción de gas será insuficiente para atender los compromisos de exportación.

En el congreso no se lo dijo, pero Argentina sigue demorando la inversión de US$ 1.000 millones en un gasoducto que le permitiría recibir 27,7 millones m3/d. El temor argentino es que Bolivia no cuente con el gas suficiente.

Mientras tanto, El periódico digital brasileño Valor Económico publicó ayer una nota en la que da cuenta de que el Gobierno de Bolivia presiona para iniciar cuanto antes las negociaciones para una eventual renovación del contrato que rige actualmente y que vence en 2019. Según la Nota, el experto brasileño Marco Tavares opina que el precio que paga su país es alto e insostenible.

 

Comments are closed.