La semana pasada, la ministro de desarrollo productivo Teresa Morales aseguró ayer que no se va a derogar el decreto que prohíbe de la ropa usada.

Los fabriles del país habían denunciado que hay un proyecto para eliminar la prohibición.

Según Los Tiempos de Cochabamba: El diputado disidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Ever Moya anunció que en el transcurso de esta semana presentará a la Cámara de Diputados un proyecto de Ley para regular la comercialización de ropa usada, con el respectivo pago de impuestos.

El asambleísta afirmó que a pesar de la prohibición en el país existen 300 mil familias que continúan comercializando la ropa usada y que esta actividad habría crecido en un 250 por ciento respecto al 2006 cuando el Gobierno de Evo Morales aprobó un Decreto Supremo que prohibía la venta de prendería usada

Quien propone el proyecto de legalizar la importación de ropa usada también estuvo a cargo de la ley que autorizó la regularización de autos de contrabando den 2011. Cuando se aprobó la legalización de cientos de miles de autos de contrabando o chutos como se los conoce ahora.

El argumento del diputado Moya para legalizar la ropa usada es muy parecido al que usó el presidente Morales al momento de legalizar los chutos y es que hay muchas familias de bajos recursos que viven de este negocio y que son los pobres los que usan estos productos.

Lo que abre una puerta para que se legalice todo tipo de actividad ilegal que de alguna forma beneficia a los más pobres.

Es un concepto algo peligroso, pues hay familias de bajos recursos que producen cocaína en el altiplano Boliviano. Sin embargo algo de validez tiene el argumento de Morales y Moya, y es que en el Chapare varias familias que producen coca excedentaria han salido de la pobreza gracias a esta producción que es ilegal. Y aquí la línea entre el narcotráfico y el éxito económico desaparece.

En otro tema, Según El Diario de La Paz: La gerente general del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Patricia Ballivián, reconoció que de las nueve empresas que forman parte de esta entidad, solo cuatro están en plena producción y generan utilidades en beneficio de los bolivianos.

La autoridad no precisó los nombres de estas empresas que están en plena operación, generando utilidades, así como de las otras cinco.

Hoy lunes, como es costumbre en este espacio, veremos la más reciente edición de la carta informativa Siglo 21.

Que hace alusión a un tema que no ha sido mencionado por los medios. Y es que Entre todos los negocios que ha hecho el gobierno del presidente EMA con la China figura un intento de crear la subsidiaria BoA-Regional.

Para ello fueron adquiridos seis aviones turbo-hélice MA-60 para que operen en las provincias de oriente y occidente, coordinando con BoA.

Todo iba bien, con pagos por adelantado de parte de Bolivia para este emprendimiento que se hacía sin contar con que ya BoA tenía un déficit en sus operaciones.

Los aviones fueron pintados con la sigla de BoA con un precio adicional.

Lo cierto es que cuando 30 jóvenes estaban entrenando en la China para operar la nueva BoA regional, con todos los gastos pagados, llegó la mala noticia: los aviones chinos del modelo MA-60 no pueden volar por encima de los 12.000 pies sobre el nivel del mar, son 3600 metros o la altura del palacio quemado de La Paz.

La mala noticia la dio la OACI, Organización de Aeronáutica Civil Internacional: No autorizó las operaciones.

 

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