La falta de GLP en Santa Cruz está empezando a afectar a la población, sobre todo ahora que se vive un frio intenso en la región.

Según El Deber de Santa Cruz, la aglomeración del público en algunas agencias fue tan grande que en el primer turno las garrafas apenas alcanzaron hasta las 10:30; el segundo turno de reparto comenzó a las 14:00 y los stocks se acabaron en menos de tres horas.

Cunde la desesperación en el público consumidor de GLP y la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) ha puesto un plazo hasta el domingo 28 de julio para que aparezca la solución a la provisión y distribución irregular, caso contrario, amenazan con tomar medidas extremas contra Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

La falta de gas para las garrafas no se limita a Santa Cruz, según El Diario de La Paz, amas de casa de diferentes zonas de El Alto bloquearon ayer la avenida 6 de Marzo, una de las principales avenidas de la ciudad, en demanda de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

Las amas de casa además, optaron por retener un camión distribuidor de garrafas para que pudiera comerciar su producto en el sector.

Por ahora las protestas están centradas en la falta de gas para los hogares. El frente frio que afecta al país ha puesto en evidencia la falta de preparación de YPFB para satisfacer la demanda interna de GLP.

La primera reacción de las autoridades de YPFB fue que el alza era inesperada y que por eso no había suficiente gas. Pero esto sólo pone en evidencia la falta de previsión de la empresa.

Según El Diario de La Paz, Los panificadores de El Alto demandaron ayer a las autoridades, que el GLP sea distribuido en distritos urbanos a la brevedad. Los panaderos usan el gas de garrafas para la elaboración del pan.

Los panaderos están bajo presión por varios frentes, no sólo es la falta de gas sino también el alto precio de harina.

Argentina de donde llegaba la mayor parte del harina que se consumía en el país ha decidido prohibir las exportaciones de harina de trigo.

Es una medida muy criticada por las organizaciones internacionales de alimentos como la FAO u Oxfam e incluso de Organización mundial de comercio. Cuando se cierran las fronteras a las exportaciones de alimentos todos sufren. El argumento es que al prohibir las exportaciones los vecinos sufren por la falta del producto y el mercado interno también sufre porque inevitablemente se reduce la producción.

Sin embargo, Bolivia poco le puede reprochar a Argentina por haber prohibido las exportaciones de harina. En el país también se ha prohibido la exportación de productos a agrícolas alimenticios como granos y oleaginosas.

El dirigente de los panificadores de La Paz, Dandy Mallea, advirtió ayer a la red Erbol con incrementar el precio de la unidad de pan hasta en 70 centavos debido al actual costo del quintal de harina que en los últimos días llegó hasta 340 bolivianos.

Mallea dijo que en la reunión del sector que se llevará a cabo este miércoles se definirá el nuevo precio del alimento básico porque ya es insostenible para los panificadores mantener el precio a 40 centavos.

Entre la falta de gas y la falta de harina para el pan los problemas económicos de la región y del país se empiezan a sentir en los hogares de los bolivianos.

 

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