El crecimiento económico de China alcanzo su porcentaje más ato en 2007 cuando llego a la impresionante cifra de 14% de crecimiento anual del PIB. Luego llegó el efecto de la crisis de 2008 y 2009. Ahora las autoridades chinas están implementando un programa para controlar el crecimiento y enfocarse más en el mercado interno y el desarrollo tecnológico y han reducido su ritmo de crecimiento hasta desde 2012.

El FMI sugiere que China tendrá un crecimiento de 7% en 2015 aunque algunos analistas independientes dicen 6,8%; una cifra impresionante para cualquier otro país pero sería la más baja en 20 años en la China.

Ayer los analistas del Conference Board de New York publicaron un informe con predicciones de 4% de crecimiento para la economía china entre 2020 y 2025.

El panorama de crecimiento en la China ha puesto sobre alerta a la economía de los países que dependen de las exportaciones de materias primas y hasta de los países desarrollados. EEUU considera que el bajo crecimiento de china podría perjudicar su recuperación.

Para Bolivia el tema es muy importante. Nuestra dependencia económica de las exportaciones de materias primas es innegable.

La reciente caída en el ritmo de crecimiento chino desde 2012 se refleja también en las exportaciones de Bolivia.

Según página siete, El ministro de Minería, César Navarro, viajó a  China  para gestionar programas de financiamiento orientados a proyectos de industrialización minera en el país, señala una nota de prensa.

El Gobierno de China puso a disposición US$10.000 MM, mediante líneas de crédito, para los países de América Latina, con el objetivo de financiar proyectos regionales.

Qué proporción de estos US$10.000 MM le llegará a Bolivia aun dependerá de cuanto soliciten países como Brasil, México, Venezuela, Argentina y otros que podrían tener más peso económico que Bolivia.

Las reducciones en los precios de las materias primas que han resultado de la reciente reducción en el crecimiento de China ya han pasado la factura aquí en Bolivia. Por ejemplo: el precio del estaño ha puesto en evidencia las fallas administrativas de Huanuni.

La solución por ahora parece ser la de asumir deuda para enfrentar la caída de precios. Esta no es necesariamente la mejor idea en un momento en el que todos los potenciales acreedores saben que los precios de las materias primas están de bajada.

En el primer semestre del año, el país contrató ocho nuevos préstamos en el exterior por un valor de 462,1 millones de dólares, según datos oficiales del Banco Central de Bolivia (BCB).

Tres créditos con  el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 209 millones de dólares.

Uno con la CAF Banco de  Desarrollo de América Latina por 94,8 millones de dólares.

Tres  con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata por 90,3 millones de dólares.

Finalmente, 68,1 millones de dólares con el Banco Europeo de Inversiones.

También hay créditos internos como los US$3.000 MM de las RIN que se entregaron a YPFB y Comibol, que en el caso de Comibol van a cubrir gastos operativos.

El problema claro llega cuando sea necesario pagar estos créditos. Lo que será muy difícil con los bajos precios internacionales de los minerales y el gas natural.

 

Comments are closed.