Los problemas sociales están nuevamente generando pérdidas para la economía del país.

El presidente de la Cámara de Transporte Pesado de la ciudad de El Alto, Gustavo Rivadeneira, informó que las exportaciones que tienen como destino los puertos peruanos se hallan suspendidos debido a un bloqueo iniciado a las cero horas de este miércoles en la ruta al Desaguadero, ocasionada por la Federación de Campesinos “Túpac Katari” y que ocasiona una pérdida de 150 dólares por día a cada una de esas unidades de transporte.

Estas son sólo las perdidas a los transportistas, los productores no han cuantificado el daño de los bloqueos.

Hay penalidades por retrasos en la entrega de productos y también se pueden llegar a perder contratos enteros por los retrasos.

Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), En todo el país son siete los puntos interrumpidos al tránsito vehicular, por lo que se califica que la transitabilidad es anormal.

El primero de ellos se registra en el departamento de Cochabamba, entre las localidades de Quillacollo y Suticollo; en el departamento de Chuquisaca, cerca de Puente Sacramento; en el departamento de Oruro son cuatro lugares bloqueados que impiden las salidas hacia La Paz, Cochabamba, Potosí y Sucre.

Según la ABC, el último bloqueo, por motivos sociales, se registra en el departamento de La Paz, en el camino hacia el desaguadero y que está interrumpiendo el flujo de las exportaciones, particularmente soya con destino a los puertos de Matarani.

Mientras que el sitio cerrado por problemas de las precipitaciones pluviales se da en el departamento de Santa Cruz, en el lugar conocido como el Vado del Yeso.

YPFB también está sufriendo bajo los efectos de los paros y bloqueos, que están resultando ser una herramienta de presión que el gobierno actual conoce muy bien. Aunque ahora las experimenta desde el otro lado del bloqueo.

Ayer el gerente nacional de Plantas de Separación de Líquidos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Mario Salazar , afirmó que el retraso en las obras de la planta separadora de líquidos de Río Grande, en Santa Cruz, supone una pérdida diaria de 635 mil dólares.

Las pérdidas serían el resultado del bloqueo que realizan desde el martes los indígenas de Takovo Mora.

Los indígenas reclaman el pago de 1 millón de bolivianos adicionales en compensación por daños ambientales ocasionados por las obras.

El bloqueo resultará en el pago de penalidades por la paralización de las obras de construcción establecido en el contrato con AESA, al desplazamiento de personal y al trabajo realizado por la fiscalizadora Bolpegas.

Carlos Villegas, presidente interino de YPFB, informó que en la zona trabajan empresas privadas que según contrato si se llega a paralizar las actividades por motivos ajenos a estas, YPFB tendrá que pagar $us 350.000 por día.

Por si fuera poco, Salazar explicó que Bolivia dejaría de percibir por cada día de retraso en la puesta en marcha del complejo, aproximadamente 285 mil dólares diarios.

Es decir que con la mitad de las pérdidas de sólo un día de trabajo, podrían cubrir las demandas de los indígenas de Takovo Mora.

Este es un argumento muy fuerte para los indígenas, pero desde el punto de vista de las autoridades de YPFB, sería equivalente a ceder ante un chantaje.

Desde el punto de vista de los dueños ancestrales de la tierra de la que salen los recursos, ese dinero debería ser de ellos por derecho.

Según Villegas mencionó que en noviembre del año pasado ya se pagó de Bs 7 millones a la comunidad, más Bs 6,7 millones que se invertirán en proyectos sociales, lo que hace un total de Bs 13,7 millones para beneficio de los pobladores de la zona, por lo que recalcó que no entrarán en la negociación de nuevas peticiones.

Para los pobladores esto es el equivalente a 7 días de pérdidas por el bloqueo. Por lo que su posición sólo se hace más fuerte.

 

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