El ministerio de Energía y Minas (MEM) del Perú informó que las inversiones mineras en ese país superarán los US$63.000 millones en los próximos cinco años, correspondientes a una cartera de 51 proyectos mineros, y que sólo este año sumarán US$9.280 millones en ampliaciones y nuevos proyectos.

Lo dijo el director de Promoción Minera del MEM de Perú, José Quinteros. La inversión que recibe el país vecino en minería pone en evidencia y en contexto las fallas de la política minera en el país.

Como se explica que en Perú los inversionistas se atropellas para poder invertir en minería mientras que a Bolivia tratan de evitarla.

Según Siglo 21, la semana pasada El gobierno peruano aprobó un plan para impulsar las acciones de control y fiscalización de la minería ilegal en la frontera con Bolivia, informó la Presidencia del Consejo de Ministros.

Las condiciones para las cooperativas y para burlar el sistema impositivo en Bolivia fueron puestas en evidencia con el caso de las exportaciones de oro del 2013 cuando Bolivia logró exportar ciatro veces más oro del que produce.

Los mineros ilegales y algunos legales en Perú decidieron meter su oro a Bolivia de contrabando para poder exportarlo como desperdicios y pagando menos regalías porque en Bolivia no hay control.

Se sabe también que parte de estas exportaciones inexplicables corresponden al lavado de dinero del narcotráfico que opera en las mismas zonas que algunas de las minas clandestinas en Perú y en Bolivia.

Volviendo al tema de la atracción de inversión en el sector minero, Siglo 21 también dio a conocer que: El vicepresidente Álvaro García Linera ofreció a empresas japonesas el yacimiento minero de Mallku Cota garantizando seguridades jurídicas.

El tema es delicado pues aun hay un juicio y una demanda de pago indemnización por el avasallamiento de la mina que resulto en una nacionalización y una posterior entrega del yacimiento a los avasalladores.

Las estadísticas muestran que no hay inversiones y, peor todavía, que las empresas extranjeras que operaban en el país se están yendo.

El vicepresidente García Linera viajó a Japón para ofrecer el yacimiento de Mallku Cota, que fue nacionalizado sin criterio, cuando la empresa canadiense no había terminado de estudiar la naturaleza del mineral, y ahora Comibol no tiene la menor idea sobre cómo explotarlo.

La tecnología para desarrollar yacimientos de tierras raras, es muy avanzada y no existe en Bolivia por lo que el yacimiento no puede ser explotado. El estudio para Mallku Cota, ya existe y está en manos de la canadiense que invirtió millones para obtenerlo. Ellos no quieren entregarlo a quienes les robaron su concesión.

Si el gobierno logra interesar a un inversionista este tendrá que ir a negociar con la empresa canadiense y la universidad con la que desarrollaron el estudio que según la empresa costó más de US$14 MM y ahora no le sirve a nadie.

Más aún hay el riesgo de que la canadiense le haga un juicio a los nuevos postores por trabajar en una mina que ellos aun consideran suya.

Es difícil encontrar inversionistas cunado no hay seguridad jurídica.

 

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