Entre enero y septiembre de 2014, las exportaciones bolivianas crecieron un 9% respecto a similar período de 2013, llegando a sumar $us 9.987 millones. Sin embargo, cinco sectores registran una notable disminución motivada por la caída de los precios internacionales de las materias primas.

Según El Deber de Santa Cruz, Las ventas de azúcar, frejol, joyería, girasol, soya y sus derivados registran una caída en las exportaciones lo que generan temor en los exportadores y productores.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las exportaciones de azúcar y sus derivados son las que mayor caída registran en volumen y valor.

También, cayeron las ventas de oleaginosas y sus derivados, sobre todo el girasol. El frejol es el segundo grupo de productos más afectado, 12 millones de dólares fue la disminución de sus exportaciones.

Carlos Rojas, presidente del Ingenio Azucarero Guabirá, alertó que este año no habrá exportación del producto por falta de permisos del Gobierno, además por una caída de 20% en la producción. Aunque Rojas asegura que ya está garantizado el mercado nacional.

Por su lado, los productores de frejol y el sector de la joyería temen un mayor impacto en sus ventas hasta fin de año.

Según El Diario de La Paz, Demetrio Pérez, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), señaló ayer en La Paz señaló que el sector tiene cuatro demandas para aumentar la producción y garantizar la soberanía alimentaria.

La primera de ellas es la seguridad jurídica para la tierra, con ‘cero avasallamientos’ y ampliación de la evaluación de la función económica-social de dos a 5 años puesto que para la producción de soya se necesita de rotación de tierra;

Pérez también pidio, la liberación plena de las exportaciones de soya siendo que solo el 32% de la producción se destina para consumo interno;

La tercera demanda se refiere al uso de biotecnología moderna a través de un marco legal regulador y el cuarto tiene que ver con el mejoramiento de la infraestructura productiva y logística de exportación.

En otros temas alimenticios La ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, anunció ayer  un incremento en el precio del litro de leche al productor hasta fin de mes, sin afectar el costo de 5 bolivianos al consumidor final.

Las políticas de incentivos para los alimentos son muy importantes en el país aunque no han tenido los resultados esperados. La prohibición de las exportaciones y el control de precio en el mercado interno son un incentivo al contrabando.

Los efectos de esta política se los puede ver en Venezuela donde ya llevan muchos años de implementación. En Venezuela resultaron en desabastecimiento y mayor dependencia de importaciones de alimentos.

En Argentina estas políticas llevaron a la producción de trigo a una caída tan grande que el año pasado estuvieron a punto de convertirse en importadores de trigo.

En Bolivia tenemos un factor de riesgo adicional que son los avasallamientos de tierras productivas que son otro de los desincentivos a la producción. Este fenómeno es conocido mundialmente por su efecto en Zimbabue donde la falta de atención a los avasallamientos llevo al colapso de su economía agrícola.

 

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