Según datos de un boletín publicado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), a partir del cuarto trimestre de este año, los precios de los minerales (oro, plata, estaño y zinc) y del petróleo crudo presentaron un notorio descenso; pero en contrapartida, el precio del gas natural tuvo un incremento desde los meses de septiembre y octubre.

Los efectos sobre la economía nacional también son mixtos. Por un lado las ventas de las materias primas mineras nacionales han perdido valor, pero por otro las exportaciones de gas natural han mejorad.

También hay un efecto sobre las subvenciones. El periódico Página 7 de La Paz, menciona hoy el tema de las subvenciones, específicamente las subvenciones a la generación eléctrica.

La subvención al gas natural que reciben las empresas que generan electricidad a través de termoeléctricas alcanza a unos US$ 1,18 MM diarios, Esto es por la diferencia de precios en el mercado nacional e internacional. La subvención asciende a 433 millones de dólares anuales.

El Gobierno señala que los consumidores deberían estar pagando cuatro veces más caro por la electricidad que reciben.

Según los datos del boletín estadístico de enero a junio de YPFB, Bolivia le vende su gas natural a Argentina y Brasil a entre nueve y 13 dólares por cada millón de Unidades Térmicas Británicas (BTU).

Pero a las empresas de generación eléctrica que son parte del Sistema Interconectado Nacional (SIN), les cuesta sólo 1,3 dólares. Es decir alrededor de una décima parte y un sexto de lo que cuesta el gas para Brasil y Argentina en promedio.
El mismo documento muestra que hasta mediados de este año, las compañías habrían pagado 177 mil dólares diarios por el gas que usan para generar electricidad.

Si el país hubiera exportado a mercados argentinos o brasileños esa cantidad del energético, sus ingresos habrían crecido a unos US$ 1,36 MM, si se toma un valor promedio de diez dólares por BTU.

La pasada semana, el ministro de Economía, Luis Arce, mencionó que “hay muchos productos que subvencionamos y no estamos cobrando nada; el pan está subvencionado, traemos harina más barata para vender a los panificadores y por eso el precio se mantienen ahí, estable”.

Sin embargo se sigue asegurando que el subsidio a la los combustibles e mantendrá a pesar de que algunas autoridades, incluido el presidente Morales, las han llamado insostenibles.

El litro de gasolina y diesel cuestan 3,74 y 3,72 bolivianos, respectivamente. Mientras que en promedio su precio en mercado internacional es de 9,56 bolivianos, lo cual implica que el Estado corre con el gasto de 5,84 bolivianos por cada litro.

En 2013 se destinarán 1.060 millones de dólares en 2013 para subvencionar los carburantes. Aunque la cifra ha sido puesta en duda por el CEDLA que calcula 680 MM.

En el caso de la harina, segun Página Siete señalan, El quintal de harina en los mercados de abasto está en un promedio de 220 bolivianos. Si se contabiliza esa cantidad distribuida y el precio de 145 bolivianos, el costo del subsidio alcanzaría a un valor cercano a US$ 14,6 MM.

El ministro de Economía, en una entrevista en enero con el diario La Razón, informó que la subvención al pan llega a 250 millones de bolivianos por año.
El alza en los precios internacionales del trigo, podría convertir a la subvención a la harina en algo insostenible también.

 

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