En Bolivia estamos viviendo un periodo de transición en la economía que había disfrutado una ola de precios altos que impulsaron el crecimiento y la disponibilidad de ingresos y hasta la disponibilidad de crédito.

Ahora la situación está cambiando porque los precios de las materias primas que exportamos están cayendo.

Según una nota de Página Siete de La Paz, la región en su conjunto crecerá sólo un 0,5% este año y un 1,7% el próximo, según una actualización de las previsiones que elabora la Organización de  Naciones Unidas. Las cifras suponen una bajada de 1,9 y 1,4 puntos porcentuales con respecto a lo que la organización vaticinaba hace sólo seis meses.

Sin embargo, la ONU destaca que la situación es “muy heterogénea”, pues frente a los problemas de las grandes economías sudamericanas, otros países como Bolivia, Paraguay y Perú crecerán por encima del 4 %.
Según el nuevo informe de la ONU, el deterioro se explica principalmente por la bajada de los precios de las materias primas y la fragilidad doméstica de varios países. El país cuya economía es más frágil es Venezuela que podría cerrar el año con un crecimiento económico negativo de hasta 7%.

Para Bolivia el caso Venezuela es preocupante pues es uno de los países que comparte ideologías; el proyecto chavista del socialismo del siglo XXI es una estrategia económico que se ha implementado en Bolivia también.

Con Venezuela tenemos algunas políticas en común que deben preocupar, como por ejemplo la prohibición de las exportaciones de algunos alimentos, lo que ha llevado en ambos países a la reducción de la producción de esos alimentos. También compartimos con Venezuela la políticas de fijación de precios de algunos alimentos en el mercado interno, lo que en ambos países ha resultado en un aumento del contrabando de estos bines.

El hecho de que el sistema venezolano haya llevado a ese país al sufrir de desabastecimiento de alimentos, protestas callejeras por las largas colas para comprar los productos más básicos, se hace más relevante ahora que estamos viviendo algo muy parecido con el pan en el país.

Según Emapa, se está racionando la venta de pan a sólo 10 unidades en La Paz y El Alto. La estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) no prevé abastecer de pan en Cochabamba, como hace en La Paz, durante el paro de 48 horas declarado por la Confederación de Panificadores de Bolivia (Conapabol).

Afortunadamente existen también diferencias con el caso Venezuela. El alza del precio del pan que es inevitable en Bolivia y de hecho ya es una realidad en algunos departamentos, como Tarija, es el resultado de la suspensión de una subvención.

Es algo que en Venezuela no se atreven a hacer porque sería admitir el fracaso. En Bolivia, aunque también se niega el fracaso del socialismo del siglo XXI, el fin de la subvención al pan es una muestra de ahorro en el gasto público. Según la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Ana Verónica Ramos, el Gobierno Nacional ahorrará cerca de 200 millones de bolivianos quitando la subvención de la harina para la elaboración del pan de batalla.

Los ahorros se hacen necesarios porque los ingresos están cayendo. Las exportaciones bolivianas cayeron en 28,5% en el primer trimestre de este año frente al primer trimestre del año pasado. Y aunque las autoridades digan que el crecimiento económico continúa fuerte, se están tomando medidas de austeridad como el despido de trabajadores de Enatex, la reducción de salarios en Huanuni y ahora la eliminación del subsidio al pan.

 

One Response to 20 mayo 2015 – Análisis Económico

  1. jorge Márquez Ostria dice:

    Indicar que el caso de Venezuela es preocupante por compartir ideologías y una estrategia económica comun con Bolivia, resulta una afirmación temeraria y fuera de la realidad del presente y tambien del pasado. Yo trabajaba en Venezuela, en la industria petrolera, en la década del 70 con la nacionalización por medio y actualmente trabajo en YPFB como Geólogo Senior y despues de la tercera nacionalización en Bolivia (que se la denomina inteligente)las cosas son muy diferentes con Venezuela ya que el manejo prudente de la economía boliviana ha permitido exedentes que se los tiene que invertir adecuadamente en la induistrialización del país. Si necesitan una mejor información del sector energético, pueden escribirme a mi correo.