La empresa privada cuestiona “el copamiento” del Estado en actividades de su ámbito y dijo que la participación del Estado en la economía aumentó de 30 al 40 por ciento. El Gobierno tiene previsto la creación de 28 complejos productivos en varios sectores de actividad privada y donde aquélla genera empleo y producción.

Según informó la gerente general del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (SEDEM), Patricia Ballivián. En 2013, las empresas del SEDEM, entre ellas Lacteosbol, la Empresa Boliviana de Almendras (EBA) y Cartonbol, generaron   utilidades netas de seis millones de bolivianos.

Los privados temen la competencia del estado porque sus empresa tienen condiciones preferenciales y no compiten de igual a igual. Pero no todo está a favor de las empresas estatales, estas enfrentan otros problemas.

El Caso extorción ha estado acaparándola atención del público y entre muchas otras cosas, llega a recordar un tema que parecía olvidado. Y esta relacionado a la administración de las empresas públicas.

En la charla grabada por el FBI. Fabricio Ormachea, se refirió al tema de las barcazas en la conversación que sostuvo con el empresario Humberto Roca, a quien pretendió extorsionar.

Entonces, ¿qué fue de las barcasas?

Según Página siete de La Paz, la Empresa Naviera Boliviana (Enabol) aun no conoce el destino de los dos empujadores, luego de que habrían sido embarcados en distintos medios de transporte en la República de China, donde fueron construidos conjuntamente con las 16 barcazas.

Según documentación a la que accedió el medio, el Ministerio de Relaciones Exteriores informa sobre el tema al ministro de Defensa, Rubén Saavedra, en respuesta a las notas que  Enabol le envió para que en China se hagan gestiones de verificación sobre el paradero de los dos empujadores.

El gerente general de la Enabol, Nelson Ustáriz, se dirigió a la Cancillería para comunicar que “los dos empujadores fueron embarcados en distintos transportes con destino desconocido”, y solicita que a través de la Embajada del Estado de Bolivia en China “se realice la inspección visual in situ y se promuevan las acciones inmediatas, a fin de confirmar dichos extremos”.

Sin embargo, la Cancillería respondió que la misión diplomática no pudo cumplir ese requerimiento y verificar en el lugar los remolcadores por “la falta de personal suficiente para las diligencias”.

Enabol firmó contratos con empresas coreanas en 2010, los que fueron subrogados a la empresa China General Marine Business.

Esta empresa subcontrató a otros dos astilleros para la construcción de las 16 barcazas y dos empujadores.

Los contratos no fueron cumplidos y los bienes navieros fueron incautados; los empujadores lograron ser liberados, pero las barcazas continúan con una orden de remate.

La empresa estatal pagó por adelantado y al contado por los empujadores 11.500.000 dólares y por las 16 barcazas, 14.400.000 dólares, además  de tres millones de dólares por transporte, recursos que habrían sido desviados.

Se presume de un daño económico al Estado de al menos 30 millones de dólares.

El caso aun no tiene solución y según las autoridades chinas, El Gobierno de ese país no podrá ayudar a solucionar el problema de las barcazas por la vía diplomática, porque se trata de  un “caso comercial” y se encuentra en la justicia ordinaria de ese país.

No todas son ventajas para el sector estatal.

 

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