Esta mañana todos los ojos están concentrados en el conflicto minero que ha puesto peligro la seguridad de La Paz y la ya ha cobrado una vida y una decena de heridos.

La muerte del minero asalariado en La Paz, fue respondida en Colquiri con la quema de tres bienes inmuebles de la Cooperativa 26 de Febrero y un vehículo.

El conflicto tiene un fuerte contenido social y connotaciones de seguridad ciudadana. Pero también tiene está directamente relacionado con la economía de nuestro país.

El conflicto fue creado por un decreto que hasta el ministro de minería ha criticado y calificado como una falla.

Según Siglo 21, Lo que empeora la situación es que fue el propio presidente quien intervino en el conflicto cuando los cooperativistas habían asaltado la mina en junio pasado y fue él quien propuso la solución salomónica de entregar la mitad del yacimiento a los cooperativistas y la otra mitad a Comibol. Por esos días, la Glencore anunciaba que haría todo lo necesario para ser compensada por esa expropiación.

Como efecto de esa medida, otras minas fueron asaltadas: Mallku Cota, además de San Vicente.

El resultado de conflicto por lo tanto pone en riesgo las operaciones donde se le dio la razón a quienes usan la fuerza para avasallar la propiedad de otros.

Los empresarios Bolivianos no tardaron en hacer la relación entre los avasallamientos de las minas y los avasallamientos de terrenos en las ciudades. Y tienen razón, el autorizar o legitimar un acto que es claramente ilegal trae graves consecuencias. La falta de seguridad jurídica en este caso está pasando de generar inseguridad para las inversiones y la propiedad privada a generar inseguridad para la ciudadanía.

Al “nacionalizó” la mitad de la mina, se creó el actual embrollo del que el gobierno no puede salir, pero que podría incluso agravarse hasta niveles trágicos si siguen los enfrentamientos.

Pasa que la ley está tardando mucho. Antes de ser reemplazado por Mario Virreira en el cargo de ministro de Minería, el sindicalista José Pimentel había dicho que el nuevo código de minería estaba avanzado en 80%. Seis años y medio habían demorado los parlamentarios masistas para alcanzar ese nivel de avance.

Es una ley muy importante para el país ya que la minería representa el 20% de las exportaciones y es una de las actividades que brinda a empleo a un gran número de trabajadores.

Algo parecido en cuanto a la falta de una ley clara y la promesa de que pronto llegara la ley, está pasando con la ley de inversiones, y de hidrocarburos.

El alza de precios solo empeora la situación. El anuncio de China en sentido de que implementará políticas de incentivos económicos ha elevado el precio de los minerales que se explotan en Colquiri, lo que sólo agrava el problema y la determinación de ambos bandos por beneficiarse con los altos precios.

 

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