El precio del petróleo volvió a caer desde el fin de semana y esto se debe a que los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), están aumentando su producción.

Arabia Saudita, el mayor exportador mundial, está en plena campaña por ampliar su participación en el mercado. Sus ventas no habían estado tan altas desde hace 10 años.

Una de las estrategias de Arabia Saudita es la de bajar el precio lo suficiente como para hacer que las operaciones de fracking y extracción de petróleo shale no convencional de EEUU sean demasiado caras.

Las perforaciones en EEUU ya se han reducido precisamente por el bajo precio del petróleo. El fracking es mucho más caro que los sistemas de extracción de los miembros de la OPEP. Arabia saudita tiene un costo de extracción de US$5 por barril mientras que en EEUU el costo de extracción es en promedio unos US$60 el barril.

Arabia saudita está concentrada en ganar mercado en China y el resto del Asia mientras sus ventas en EEUU están en su nivel más bajo desde 2009.

El efecto sobre la economía mundial es muy importante puesto que el precio del petróleo es una parte importante del precio de la energía en general y está es necesaria para impulsar la recuperación económica de países en desarrollo y en los más desarrollados también.

En Bolivia el efecto es muy importante pues el precio del petróleo define en gran parte el precio del gas natural que vendemos a Argentina y Brasil.

Al primer trimestre del año, el precio del gas natural que el país exporta a Brasil cayó en 26% mientras que para Argentina cayó en 17%, con relación al mismo periodo de 2014. Son datos de Jubileo e YPFB.

Las exportaciones de gas natural muestran una caída muy impresionante. El primer trimestre de este año las exportaciones bolivianas de gas natural fueron 0,45 menores a las del año pasado en volumen. Pero en valor las exportaciones de gas natural cayeron en 26,5% en comparación con el primer trimestre de 2014.

Las exportaciones de otros hidrocarburos cayeron en 64,86%. Esto según las cifras del INE.

Claro que el menor precio del petróleo también se refleja en un menor precio para las importaciones de combustibles. Bolivia ha reducido a menos de la mitad su producción de petróleo desde 2005.

Esto quiere decir que estamos obligados a comprar más diésel, gasolina y fuel oil para transporte pesado y para el transporte aéreo. En el caso del diésel y la gasolina las importaciones tienen como destino una subvención. Es decir que el estado absorbe una perdida para logra vender e diésel y la gasolina más barato de lo que los compra.

La reducción en los ingresos por la venta de gas natural significa que hay menos dinero para cubrir las subvenciones. Esto se refleja también, aunque cueste admitirlo, en otras subvenciones.

Algunas ya se han hecho sentir. Las primeras subvenciones que se eliminaron fueron las de algunas empresas estatales como Enatex y Huanuni que eran subvencionadas porque son ineficientes por la falta de mercados y planillas supernumerarias respectivamente.

La eliminación de la subvención del pan no se ha relacionado oficialmente con el hecho de que Bolivia tiene menos ingresos. La línea oficial entonces sugiere que es una enorme casualidad.

La austeridad es una buena idea cunado los ingresos caen.

 

Comments are closed.