El precio del petróleo sigue desafiando las estimaciones sobre cuándo llegará a tocar fondo. Esta semana en Rusia, uno de los países más expuesto a la cotización, anunció que bajaría el precio de venta de su petróleo para tratar de ampliar su participación del mercado.

El anuncio sólo logró reducir aún más el precio. Los países como Rusia y Arabia Saudita tienen bajos costos de producción y si entran en una competencia por mercados el precio podría seguir cayendo.

El presidente de Rusia que a principios de mes reconoció que las sanciones económicas impuestas por EEUU han logrado lastimar su economía ahora ha reconocido que la caída del precio del petróleo ha puesto a su país en crisis.

La continua caída del precio del petróleo ya empezó a amenazar a la industria petrolera y los principales afectados por ahora son empresas que operan en las arenas de brea de Canadá.

Claro que la economía canadiense está mucho más diversificada y no depende de forma tan directa de sus exportaciones de petróleo. Es por esto que, en el caso de Canadá se habla de una crisis sectorial y no del país entero.

Otro país que está en crisis es Venezuela, su dependencia petrolera es tal que el país ha estado buscando desesperadamente lograr un acuerdo para elevar el precio internacional.

La diferencia aquí es interesante, por un lado está Canadá donde la producción de petróleo es la más cara del mundo, sus arenas son muy difíciles de explotar. Venezuela tiene su petróleo ultra pesado que es también caro de procesar, aunque no tanto como el canadiense, pero en este caso el país entero está en crisis mientras que en Cnadá solo se habla del sector perolero.

Rusia tiene costos mucho menores para extraer petróleo pero también depende mucho de los ingresos petroleros.

Para Bolivia el efecto como sabemos es de rebote, el precio del petróleo afecta al precio del gas después de 3 meses en el caso de Brasil y después de 6 en el caso de argentina.

Aun así Bolivia depende fuertemente del precio de petróleo o del gas natural, que en este caso están relacionados.

El presidente Evo Morales dijo ayer que no teme a la caída del precio del petróleo, pero que su Gobierno analiza de qué manera enfrentar los posibles efectos en la economía del país.

Desafió a su gabinete de ministros a proponer opciones porque no solamente se debe “saber vivir en la bonanza, sino también saber enfrentar cuando se presentan problemas económicos”.

Este es un nuevo caso de discrepancia entre el presidente Morales y su ministro de economía que insiste en que la caída de los precios no afectará a la economía nacional.

Por el lado de la minería hay noticias alentadoras, el precio del estaño se está equilibrado. Y según El Diario de La Paz, Una empresa estadounidense, Mark of Distinction, ha presentado una cápsula de estaño puro como una alternativa al vidrio para los embotelladores de vino.

La empresa realizó una presentación ante un grupo selecto de catadores en Napa California para demostrar que los delicados sabores del vino no sufren ninguna variación en la moderna cápsula. El mercado es interesante dado que anualmente se venden 31.400 millones de botellas de vino en el mundo.

Nosotros producimos estaño y también vino, este parece proyecto hecho para Bolivia.

 

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