EL precio de las materias primas empieza a sufrir los efectos de los conflictos en Europa. Por un lado el anuncio de sanciones de EEUU hacia Rusia han puesto en alerta a las economías europeas que esperan un aumento en el precio del gas que Rusia les vende.

Esto se ha sumado a las cifras sobre la economía china de los primeros dos meses del año para crear una perspectiva menos optimista de la recuperación económica mundial.

Los precios de las materias primas reflejan este nuevo panorama.

Mientras tanto en Bolivia las denuncias corrupción y tráfico de influencias en el caso  terrorismo y otros como el caso del inversionista Ostricher, la extorción al empresario Roca por parte de miembros de la policía, van dejando una imagen muy pobre de lo que es la seguridad jurídica en el país.

Un tema relacionado a la seguridad jurídica es el de la ley de minería que después de 8 años podría finalmente ser aprobada la asamblea legislativa.

Los representantes de  la minería privada, estatal y cooperativistas entregaron ayer oficialmente el proyecto de la nueva Ley de Minería al presidente Evo Morales, quien pidió  que la norma sea aprobada por  la Asamblea Legislativa sin modificaciones, por el consenso al que llegaron los operadores mineros.

El proyecto ha sufrido una serie de retrasos que han perjudicado  las inversiones en el sector durante los ocho años en los que se prometía su pronta aprobación.

Las condiciones del incertidumbre es sólo uno de los factores que perjudican.

En otros temas que afectan a la economía que han estado recibiendo menos atención por las denuncias de corrupción y el video del extorción a un empresario boliviano en EEUU es el tema de las represas y las inundaciones en el Beni y Pando donde las aguan aun no bajan y la situación sigue siendo de desastre aunque no oficialmente.

El exviceministro de Medio Ambiente, Juan Pablo Ramos, reveló ayer en La Paz que en una reunión técnica realizada en 2008, Brasil firmó un documento donde reconoce que la construcción de las presas Jirau y San Antonio causaría impacto al norte amazónico boliviano.

El mes pasado, en la inspección a las zonas inundadas en el oriente, el presidente Evo Morales dijo que haría investigar los posibles impactos de las presas; sin embargo, se conoce que el Gobierno sabe de los impactos desde 2006 e inclusive presentó una queja internacional.

Los municipios de Beni, Pando y el norte de La Paz continúan aislados por las inundaciones, las autoridades empezaron a realizar una evaluación de los daños ocasionados por las lluvias. Y se ha prometido ayuda.

En Beni levantan datos de las personas afectadas en viviendas y sembradíos que es el mayor grupo de damnificados de las inundaciones; en Trinidad bajan las aguas lentamente.

Algunos productos de primera necesidad subieron de precio debido a la reducida cantidad que llegan a estas regiones. Las carreteras aún están anegadas y tomará tiempo habilitar las mismas.

Si se encuentra o no un culpable por el tema de las represas en Brasil es de poca importancia ahora que las represas ya se han construido. Ahora queda relocalizar a algunas poblaciones. Aunque esto sería una demostración evidente de la falta de acción del gobierno Boliviano.

La decisión de no declara zona de desastre, también estuvo afectada por este tema. Si se declara un desastre que pudo ser evitado entonces se declara negligencia.

 

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