El nuevo gobierno de Argentina ha eliminado las restricciones a la compra y venta de dólares en su país.

La medida El llamado “cepo cambiario” fue adoptada en 2011 por la expresidenta Cristina Fernández para frenar el aumento en la fuga de capitales.

Ayer fue el primer día sin restricción para comprar dólares y se inauguró una nueva cotización del peso, que vale ahora en torno a un 30% menos que el miércoles con respecto al dólar, según fuentes oficiales.

El gobierno de Mauricio Macri dijo que el impacto de la medida estuvo bajo control y que no hubo histeria ni corridas bancarias. Añadió que, por eso, no fue necesaria la intervención del Banco Central de la República Agentina (BCRA).

Las repercusiones sobre la economía boliviana podrían sentirse en los próximos días. EN las regiones fronterizas, se había establecido un negocio de cambio de monedas para los argentinos que estaban dispuestos a pagar más por un dólar de lo que establecía el cambio oficial.

La devaluación argentina, significa que los productos argentinos son ahora más baratos frente al dólar. Y la moneda boliviana está fijada al dólar sin variación desde hace años. El efecto será parecido en Ecuador donde el tipo de cambio es tan inflexible como en Bolivia.

Oros países en la región han estado variando el valor de sus moneas frente al dólar.

En noviembre Perú elevó el tipo de cambio en 12,7%, mientras Colombia, Chile y México devaluaron sus propias monedas en 27,3%, 15% y 14,3% respectivamente. La Asociación de Exportadores de Perú dice que esto ha quitado competitividad a sus asociados frente a los otros miembros de la Alianza del Pacífico. A estos se suma ahora Argentina con una devaluación de 30% en un solo día.

Esta sería otra repercusión y es que Bolivia pierde competitividad con la producción Argentina, aunque sólo en el corto plazo.

Otra repercusión es el tema de los pagos en dólares. Una de las razones por las que se instaló el cepo cambiario en Argentina era para poder contar con divisas para pagar por sus importaciones.

Una de esas importaciones es de gas natural boliviano. Al dejar el gobierno, Cristina Kirchner dejó una deuda con Bolivia. Extrañamente no fue una denuncia del nuevo gobierno sino de nuestras autoridades que recién con el cambio de gobierno deciden avisar que Argentina nos debe por el gas.

Según el INE en enero Bolivia envió un valor de US$ 177 millones de gas natural a Argentina, para octubre la cifra era US$ 90 millones, una caída de 49% que solo corresponde a la caída en el precio. Si el dinero fue recibido o no, no figura en las cifras del INE.

El ministro de Hidrocarburos, es decir la cabeza del gobierno a cargo del sector que tiene que ver con petróleo, gas, etcétera, Luis Alberto Sánchez, dice que no recuerda a cuántos meses se remonta la mora.

 

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