Las repercusiones de la caída de las materias primas continúan a nivel mundial, regional y local.

Para entender el fenómeno debemos entender bien lo que fue el súper ciclo de las materias primas.

Cuando los precios de las materias primas se dispararon en 2007 y 2008 el fenómeno sorprendió a muchos. El aumento en el consumo de China había copado la oferta y la capacidad instalada de producción de minerales del planeta.

Ahora los precios están cayendo y la caída se ha acelerado en el último mes. Minerales, petróleo alientos y hasta el oro esta de bajada. Esta vez hay una explicación y el fenómeno fue previsto.

Las inversiones realizadas en todo el mundo desde 2008 están empezando a dar frutos. En la cima del súper ciclo las empresas internacionales podían escoger entre los inversionistas que se peleaban por una oportunidad para ser propietarios de una operación minera.

El resultado fue una proliferación de nuevas minas con nueva tecnología en países que abrieron las puertas a este flujo de capital sin precedentes. Estas minas están empezando a producir desde hierro hasta antimonio, pasando por cobre, plata y estaño.

En la escala global, el mercado de los minerales reacciona de forma muy simple: a mayor oferta menores precios.

Lo que hace que la reciente caída de los precios de las materias primas sea más impresionante es que la nueva y mejorada capacidad de abastecimiento está llegando en el momento en el que la demanda está deprimida. Europa y China tienen perspectivas de crecimiento menores a las esperadas y por lo tanto su consumo de materias primas está cayendo.

¿Y qué pasa en países como Bolivia que se quedaron fuera de la fiebre de inversión en materias primas?

La minería está demostrando una vez más que ni en Bolivia la administración estatal es capaz de ir contra una caída de precios de los minerales. Y podría ser la primera señal de lo que viene para las empresas estatales.

El famoso blindaje de la economía boliviana no es la fabulosa administración del gobierno sino los altos precios de las materias primas. El presidente Morales dice que está consultando con expertos sobre el tema, especialmente del sector hidrocarburos, pero la oportunidad ya pasó para los hidrocarburos como para la minería.

La caída del precio de las materias primas incluye al petróleo y por lo tanto el gas que Bolivia exporta.

Según “TN economía”, con la caída de los precios del petróleo a nivel mundial, Argentina ahorra dólares en la importación de energía. “Importamos gas, gasoil y naftas. El total del ahorro podría llegar a US$ 800 millones para el año”. El ahorro argentino en la importación de gas se debe entender como una reducción en los ingresos bolivianos por la venta del mismo.

La dependencia de las materias primas tendrá ahora sus víctimas. Venezuela es el caso más evidente. El país ha frenado sus importaciones para poder pagar sus deudas. La medida es peligrosa ya que Venezuela importa entre 90 y 70% de los alimentos básicos como harina y carne.

En Ecuador, el ministro de Finanzas, Fausto Herrera, confirmó que su presupuesto del 2015 será calculado con un precio del petróleo WTI de entre US$ 90 y 94 el barril. En vista de que el petróleo está rondando los US$80 el barril un déficit es inevitable.

 

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