El gobierno nacional tiene algunos socios ideológicos que son peligrosos. Venezuela es uno de estos socios peligrosos. Comercialmente la importancia de Venezuela para Bolivia se ha desvanecido.

Venezuela ya no nos vende diesel, esta venta fue la que generó un aumento en la deuda bilateral, ya que nos ofrecía una facilidad de pago. Pero Venezuela ya no puede vendernos diesel porque su producción ha caído tanto que el año pasado durante unos meses tuvo que importar gasolina de EEUU.

SI, el país con las reservas de petróleo más grandes del planeta, Venezuela tiene reservas mayores a las de Arabia Saudita, tuvo que importar gasolina.

Los problemas de Venezuela son causa de una serie de políticas destructivas que han doblegado su economía. Lo peligroso para Bolivia es que por razones ideológicas Bolivia ha seguido los pasos de de Venezuela en el manejo económico que han llevado a ese país al abismo.

La relación con Venezuela es peligrosa para Bolivia. EN el tema del diesel nos ha dejado ahora dependiente de Chile para importar la mayoría de este combustible lo que estratégicamente es vergonzoso para Bolivia.

Pero posiblemente el peor ejemplo venezolano de políticas económicas dañinas para Bolivia es el del control de los precios de los alimentos y productos básicos.

En Venezuela este control ha llevado a un desabastecimiento que afecta hasta al papel higiénico.

Los representantes de la industria de la leche y los fabricantes de fideos en Venezuela están en emergencia por falta de insumos.

Los lecheros dicen que el Estado como único importador compra menos de la mitad de los insumos que se necesita. Los fabricantes de pasta sólo tienen harina para un mes y con las restricciones estatales necesitan 4 meses para realizar una operación de importación.

El nuevo escándalo es que ahora, como dice una nota de la Nación, los venezolanos no se pueden ni morir en paz; en referencia a que hay escasez de ataúdes en Venezuela.

En Bolivia se ha seguido los mismos pasos Venezuela con el control de precios en el mercado interno, una política que, sin excepciones, en el largo plazo lleva al desabastecimiento.

Bolivia también ha prohibido las exportaciones de algunos productos, otra estrategia que históricamente siempre resulta en desabastecimiento y mayores precios.

Es posible que el ver la catástrofe económica en Venezuela deje algunas lecciones para Bolivia.

Según el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, el gobierno no regulará todos los precios de los productos de la canasta familiar. Según ANF, Arce señaló que se intervendrá allá donde haya problemas de incrementos.

Arce argumentó que la subida del precio de algunos productos en los mercados no incidirá en la inflación porque esta variable está controlada. El Ejecutivo proyectó para este año que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 5,5%.

Este concepto de inflación que maneja el ministro es también dañino para la economía pero no es un ejemplo venezolano. El jugar con las cifras de la inflación para logra que un aumento en los precios de los productos básicos no afecte a la inflación es un ejemplo argentino. Otro país que cuando se trata de manejo económico no es el mejor ejemplo a seguir.

 

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