El descubrimiento de un “nuevo” yacimiento de petróleo y gas en el campo Río Grande en Santa Cruz, fue anunciado ayer por el propio presidente Morales. Sin embargo, hay quienes no ven este descubrimiento como algo muy nuevo.

Página Siete: El campo Río Grande fue descubierto en julio de 1961. El área cuenta con varios reservorios, todos productores de gas y condensado. La producción comenzó en noviembre de 1962, señala YPFB Andina.

También menciona que todos los pozos, estos fueron abandonados. Desde agosto de 2010  se descubrieron reservas de gas y condensado, en las que se realizaron actividades de perforación con el objetivo de habilitar las áreas.

También  confirmó en la mañana  el hallazgo de dos nuevos reservorios de gas natural en los campos Margarita y Huacaya.

Entonces estos nuevos descubrimientos no serían tan nuevos y es que en el mundo de los hidrocarburos cuando se encuentra un yacimiento este debe ser mantenido en producción con nuevos pozos para aumentar la productividad en el tiempo. Es el equivalente a poner una bombilla más en un vaso, no es lo mismo que encontrar un nuevo vaso.

El Diario La Paz: cita a Carlos Miranda, exministro de Estado, quien opinó que la actual administración “se le agota el tiempo”. Los nuevos hallazgos podrán alimentar con el energético las plantas de Urea y Amoniaco que está en la última fase de construcción y las dos separadoras de líquidos en Río Grande (Santa Cruz) y Gran Chaco (Tarija).

Este es un tema que los expertos también mencionan a menudo y es que se han hecho grandes inversiones en formas de usar el gas natural, como las separadoras de líquidos en Santa Cruz y Tarja, también en aumentar el uso de GNV y las redes de gas domiciliario. Inclusive nuevos contratos de venta con Argentina y ahora también se busca renovar el contrato con Brasil.

Pero para todo esto se necesita más y más gas, y en encontrar más gas, no se ha invertido. El problema de poner más bombillas en el mismo vaso es que el vaso se acaba más rápido. Y lo que en realidad se necesita son más vasos, para poder abastecer las nuevas necesidades de consumo.

Según YPFB en los últimos 10 años se han destinado cerca de $us 1.600 millones en exploración y sólo se descubrió los supuestos 28 millones de barriles de petróleo en la culminación norte del campo Boquerón ya existente, apreció Miranda.

Miranda, dice que está seguro que los últimos $us 1.600 millones mal invertidos en exploración, serán recuperados con creces en el futuro. Lo que sí constituye un error gravísimo es haber perdido 10 años sin tener reservas nuevas para negociar los contratos de exportación de gas y de comercialización de productos industrializados.

“Lamentablemente ese terrible error lo sentiremos en las mesas de negociaciones de esos contratos que ya están próximos”, advierte.

Aquí surge un tema que será importante en el futuro del gas Boliviano, cuando Argentina y Brasil quieren más gas deberemos escoger entre reducir el suministró al mercado interno o incumplir con las exportaciones. Hasta ahora se ha optado por reducir el suministro al mercado interno.

 

One Response to 16 septiembre 2015 – Análisis Económico

  1. ernesto alarcon dice:

    lo cierto es que desde 2007 se paro la exploración sísmica en Bolivia, y desde el 2010 vuelve esporádicamente, ahora arranca nuevamente pero también es esporádica, o sea, un proyecto en un área por año, donde se puede hacer mas. decir que se invirtieron 1.600 mm de dolares en exploración? me imagino que debe ser desde el inicio del gobierno de evo. lo interesante seria recalcar que recién ahora cuando las papas se están quemando se quiere optar por la exploración y sabemos que para obtener resultados de un estudio sísmico toma por lo menos 12 meses después de finalizado el proyecto. en Lliquimuni por ejemplo el pozo exploratorio se lo hizo en otro punto porque el punto que sugería el estudio sísmico es área protegida, así que no se encontrara nada. ahora con el decreto de que se puede realizar operaciones petroleras en áreas protegidas, se moverá la operación al punto sugerido con la esperanza de encontrar algo.