Ayer en Santa Cruz se inauguró el IV Congreso Internacional de YPFB Gas & Petróleo.

Allí el presidente Evo Morales pidió al empresariado que amplíen la inversión más allá de los $us 3.029 millones programados, además de los proyectos de industrialización, con el objetivo de incrementar los ingresos económicos para el país.

“La inversión de la empresa privada, sea nacional o internacional, será respetada, está respetada por Constitución, pero sí también queremos empresarios con responsabilidad empresarial, con capacidad profesional, pero con conciencia”, sostuvo Morales.

Esto es importante pues menciona dos de los principales problemas que enfrenta el sector hidrocarburos en Bolivia. La falta de exploración y la falta de profesionales.

En el tema de los profesionales se ha hecho muy poco por ayudar a YPFB. El tope salarial del sueldo del presidente Morales es muy bajo como para atraer a los mejores profesionales del sector. En el sector privado la meritocracia si se aplica, al mejor profesional se le paga más.

Bajo este criterio YPFB no puede competir. Se ha autorizado la contratación de menos de 50 empleados que ganen más que el presidente Evo Morales. Aún si estos puestos no hubieran sido usados como premios políticos; 50 profesionales de alto nivel no son suficientes para una empresa como YPFB que es el sustento de la economía de Bolivia.

El otro tema vital para los hidrocarburos es la inversión en exploración.

Las ventas actuales de gas natural a Argentina y Brasil dependen exclusivamente de gas encontrado antes de 2001 que no ha sido renovado tras años de explotación sin exploración.

Según los expertos la producción empezará a declinar rápidamente en 2017 lo que significa que los nuevos hallazgos podrían llegar al punto de producción demasiado tarde.

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Daniel Sánchez, afirmó que las empresas privadas continúan invirtiendo.

Sin embargo, le recordó al presidente Evo Morales que en 2013 durante este mismo encuentro, había prometido aprobar un decreto supremo para dar incentivos a las petroleras con el fin de que aceleren las inversiones en exploración.

Según Daniel Sánchez “No hay incentivos para la exploración de nuevos pozos que permitan obtener más petróleo y gas en el territorio nacional.

Aquí está fallando la ecuación y el Gobierno tiene que darse cuenta de que si no genera esos incentivos, va a tener que hacer sus propios esfuerzos y si no lo pueden hacer ellos, entonces vamos a tener falencias en hidrocarburos en el mediano plazo”, alertó Sánchez.

La falencia a mediano plazo de la que habla el presidente de la Confederación de Empresarios Privados en realidad ya se está dando, falta gas para el Mutún, las cementeras de Santa Cruz, el parque industrial en Tarija y otros.

Por ahora esto ha sido usado como una herramienta política. Cuando empiece a caer la producción todos se verán afectados. Cuando se termine el gas neoliberal el proceso de Cambio mostrará su ineficiencia.

 

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