El Banco Mundial (BM) prevé que el crecimiento económico en Bolivia sufrirá, en el próximo trienio, una leve baja. Según las perspectivas de los analistas del BM, la expectativa bajará en 2014 a 4,7 por ciento, en 2015 a 4 por ciento y en 2016 a 3,6 por ciento.

La estabilidad regional está en peligro, Venezuela cierra 2013 con una alta inflación de 56.2% y débil crecimiento de apenas 1.6%. Mientras Nicolás Maduro continúa culpando a la oposición política de todos los males del país, en las últimas semanas, dos agencias calificadoras de riesgo bajaron la nota crediticia de Venezuela y advirtieron del creciente riesgo de un colapso financiero y económico en 2014.

Pero el verdadero riesgo a la economía mundial lo traen China y EEUU:

“Una desaceleración más aguda de la esperada en China”, podría provocar una caída “más prolongada y grave” en los precios de los bienes primarios. Esto podría afectar, entre otros aspectos, a las exportaciones regionales.

El segundo riesgo está relacionado con el sostenido retiro de la política de flexibilización cuantitativa en Estados Unidos, así como el alza gradual de las tasas de interés. La política es, en esencia, una medida utilizada por la Reserva Federal para revivir el gasto y el crecimiento económico.

Hay otros factores más cercanos que tiene la capacidad de afectar directamente la economía boliviana.

Desde Chille legua una noticia que debe preocupara  los exportadores bolivianos.

Un paro portuario en la ciudad chilena de Iquique mantiene detenidos desde hace 10 días, a 180 transportistas bolivianos que durante todo este tiempo se han visto obligados a vivir en sus vehículos en condiciones precarias.

La situación fue reflejada ayer en la edición del diario chileno La Estrella de Iquique, que describió que los camioneros, muchos de ellos acompañados de sus familias, “comen, duermen y se asean en sus camiones cargados, a la espera de que termine la movilización”.

La nota periodística, replicada en otras ediciones digitales, recuerda que ésta es una “práctica reiterada en Chile” y que incluso provocó las quejas de parte del presidente Evo Morales.

Chile ya ha demostrado que puede detener las exportaciones bolivianas con muy poco esfuerzo. Cuando se cerró el paso fronterizo de Tambo Quemado por otra huelga a fines del año pasado, los exportadores bolivianos legales perdieron contratos y enfrentaron multas por retrasos.

De hecho la capacidad que tiene Chile de afectar a Bolivia va más allá de los puertos y pasos fronterizos

Bolivia hora depende de Chile para importar diesel, No porque sea un puerto de paso, sino porque Bolivia le compra a Chile la mayor parte de los carburantes que importa.

Una huelga en ese sector y Bolivia se queda sin 30% del diesel que se consume dentro del país.

A noviembre de 2013 Bolivia importó  un total de US$ 1,101MM en combustibles y lubricantes derivados del petróleo US$312,6MM de Chile,  US$256,3MM de Argentina y 132,6MM de Estados Unidos.

En términos de diesel a noviembre de 2013 Bolivia importó US$ 816,7MM; a Chile le pagamos  US$251,6MM, a Argentina 150MM y a Brasil 65MM.

Los efectos externos que tiene la capacidad de afectar la economía de los boliviano son muchos y llegan de varias fuentes.

 

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