El precio del petróleo está aumentando esta mañana tras una recuperación en la jornada de ayer. El barril de petróleo subió casi 2dólares tras loa taques de Israel sobre Gaza.

Un ataque aéreo mató a un importante líder de Hamas, con lo que la tensión en la región sigue aumentando. Sin embargo, los suministros de petróleo desde la región, no han sufrido ningún efecto y las reservas de los países ricos están relativamente altas, ambos factores deberían reducir el precio, pero la idea de un conflicto entre Israel y palestina, ha sido más fuerte en los mercados y el precio ha subido.

En Bolivia mientras tanto, el precio del petróleo sigue influenciando las noticias económicas. Según un análisis del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

La subvención neta a los carburantes el próximo año será de 623 millones de dólares y no de 1.060 millones, como afirma el Gobierno. Entre ambas cifras hay una diferencia de 41%.

Con base en las estadísticas oficiales del Gobierno, el CEDLA calcula que el país importará el próximo año un valor de 21 millones de dólares de Gas Licuado de Petróleo (GLP), 159 millones de gasolina y 629 millones de diésel oil; es decir, unos 809 millones de dólares.

El martes 6 de noviembre el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, anunció que se gastarían 633 millones de dólares en el subsidio al diésel, 309 millones en gasolina, 54 millones en GLP y 59 millones como incentivo a los campos petroleros; la suma llega a 1.060 millones de dólares de subsidio para 2013.

Aunque haya desacuerdos sobre el monto especifico, de la subvención, el hecho es que Bolivia debe importar derivados del petróleo porque no produce suficiente para abastecer el mercado interno.

Las razón es que Bolivia simplemente paga muy poco a las empresas petroleras por extraer petróleo.

Bolivia producirá este año menos de la mitad de petróleo que en el 2006, aunque la tendencia ya era a la baja desde antes.

Lo que debe preocupar es que si el mismo estado habría pagado por explorar en busca de petróleo y por mantener la producción de los campos ya existentes, Bolivia ya tendría suficiente para abastecer la demanda interna.

Es decir que las subvenciones han llegado a ser tan caras que cuestan más anualmente de lo que habría costado la exploración y desarrollo de campos nuevos.

Es otro de esos factores que están relacionados con la constitución política del estado que en su artículo 367 dice que: “La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.”

Este artículo de la constitución se estaría incumpliendo de varias formas: Con el petróleo se estaría incumpliendo porque la política de desarrollo que garantice el consumo interno, sólo se basa en la comercialización y no en la explotación. De hecho se gasta más en importaciones de lo que se habría necesitado para encontrar y echar a andar nuevos campos de petróleo.

Pero en el tema del gas natural también se está incumpliendo con la constitución, pues se prioriza el consumo externo sobre el interno.

Falta gas natural para la siderurgia del Mutún, tanto que se ha anunciado que el proyecto bajo la administración estatal, importará carbón. Y hay proyectos como los de la industria cementera que necesitan gas que YPFB no puede entregar porque priorizan los contratos de exportación. Y eso no es priorizar el mercado interno.

 

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