Según el diario de La Paz, El presidente de YPFB, Carlos Villegas, anunció que en septiembre se publicará el resultado de la certificación de reservas hidrocarburíferas que se encomendó a la empresa canadiense GLJ Petroleum Consultants.

De acuerdo a contrato, la canadiense tiene el compromiso de entregar los resultados en junio o los primeros días de julio. De allí en adelante, YPFB se tomará tres meses para hacer validaciones y estudios de consistencia de los datos obtenidos.

La certificación dará cuenta de las reservas bolivianas hasta el 21 de diciembre del 2013.

YPFB pagará US$2,9MM la firma internacional para la realización del estudio

La última certificación de reservas al 31 de diciembre de 2009, estuvo a cargo de la estadounidense Ryder Scott, cuyo resultado fue de 9,9 trillones de pies cúbicos (TCF). Lo que puso en evidencia que el gas encontrado durante los gobiernos neoliberales, se está terminando y no se está reponiendo.

Sin embargo, según el propio presidente de la petrolera estatal, durante los últimos años habrían crecido las reservas por encima de 10 TCF.

Para este año las inversiones en exploración serán del orden de $us 3.029 millones anunció hace un par de meses Villegas.

De acuerdo a la ley, YPFB debe certificar anualmente las reservas y desde entonces ya han transcurrido cuatro gestiones sin certificación.

Según los analistas, el gas neoliberal se empieza a terminar entre 2017 y 2019, para cuando Bolivia empezará a sufrir las consecuencias de explotar las reservas sin invertir en exploración.

El fin del gas neoliberal sería un problema muy serio para Bolivia que depende fuertemente de las exportaciones de gas a Argentina y Brasil. Más aun, se estaría terminando justo cuando vence el contrato con Brasil, lo que podría perjudicar las negociaciones de un nuevo contrato.

El gobierno se ha puesto en campaña para buscar nuevos yacimientos de gas y ha ofrecido ventajas para las empresas internacionales que operan en el país que encuentren nuevos yacimientos.

Lamentablemente los resultados de los incentivos tardan mucho en dar resultados y los trámites burocráticos para empezar a explorar tardan mucho, tanto que los nuevos hallazgos podrían llegar cuando la extracción del gas neoliberal ya este en declive.

No seríamos el primer país al que le pasa algo como esto. Argentina lo ha vivido hace ya varios años.

En ese caso Argentina que tenía contratos de venta de gas con Chile, tuvo que dejar de vender ese gas y empezara a importar el gas boliviano.

Argentina está ahora en campaña para encontrar nuevas reservas y lo ha logrado gracias al gas shale, pero el proceso de explotar el gas encontrado es largo y aun no logran terminar con la dependencia del gas boliviano y hasta compran GNL que llega en buques de ultramar.

Cuando se termine el gas neoliberal en Bolivia, podríamos vernos obligados a importar gas, quizá, hasta de Chile. Al fin y al cabo Chile ya es nuestro principal proveedor de diesel, después de que Venezuela redujo a cero sus ventas.

Las implicaciones de haber descuidado el tema de renovar reservas es un tema muy importante para Bolivia, con consecuencias de muy largo plazo.

 

Comments are closed.