Los resultados oficiales del censo de población y vivienda 2012 siguen generando polémica en el país.

Ahora las regiones que, no están conformes con los recursos de coparticipación tributaria que recibirán a partir de los nuevos datos están en pie de protesta.

El factor de distribución fijado en el decreto supremo promulgado por el Ejecutivo el pasado 31 de julio deja a algunas regiones recibiendo menos de lo que esperaban con los anteriores resultados y esto lleva a protestas.

Según El Diario de la Paz, pobladores de Challapata del departamento de Oruro llegaron hasta la Sede de Gobierno para reclamar el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la revisión de los datos del Censo de Población y Vivienda por considerar que varias comunidades habrían pasado a la jurisdicción de Potosí.

Esta es una de las críticas a como se realizó el censo y no como las demás que cuestionan la desaparición de cientos de miles de bolivianos de las cifras oficiales.

Según los tiempos de Cochabamba, en Tarija, a convocatoria del Comité Cívico, organizaciones sociales y cívicas protagonizaron ayer una masiva movilización en rechazo a los resultados del censo y en defensa del 11 por ciento de las regalías por hidrocarburos

La Asamblea de la Benianidad, reunida la tarde de ayer, resolvió rechazar el censo, y pedir la destitución del Director del INE y cerrar filas en defensa de los recursos de coparticipación que reciben.

Representantes de juntas vecinales de Santa Cruz decidieron instalar piquetes de huelga de hambre, a partir de hoy, en puertas de las oficinas de la Brigada Parlamentaria cruceña, en demanda de un nuevo censo.

El descontento parece generalizado. Inclusive el asambleísta y dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Isaac Ávalos, acusó al INE de haber cometido errores en el momento de cotejar los datos, y denunció que en su población, en su municipio de satélite, unos 8.000 habitantes no fueron censados porque faltaron boletas.

Los efectos sobre la repartición de ingresos para las poblaciones son efectos cuantificables para las regiones.

Por otro lado que lo que significa las nuevas cifras del Censo para la repartición de escaños en las elecciones del 2014 es un efecto que tendrá repercusiones más difíciles de medir. Pero uno de los factores más importantes es el efecto sobre la credibilidad de las cifras oficiales.

El INE es el Instituto Nacional de Estadísticas y su credibilidad es importante. Las cifras presentadas a principios de 2011 sobre la inflación en el mes de diciembre de 2010 y enero de 2011 fueron una confirmación de que las cifras oficiales están distanciadas de la realidad boliviana.

Toda la población sabe que después del gasolinazo fallido de navidad de 2010, lo único que no subió deprecio fue la gasolina y el diesel. Sin embargo las cifras oficiales del INE dicen que en diciembre de 2010, cuando se anuncio el gasolinazo la inflación fue de apenas 1,79%. Para enero 2011, después de las protestas que hicieron retroceder al gobierno y anular el gasolinazo, la cifra oficial de inflación fue de 1,29%.

Lo que está en juego entonces es la credibilidad del INE y con esto la credibilidad de las cifras oficiales.

Según el INE en julio de este año la inflación fue de 0,61% con esta cifra, la inflación acumulada de enero a julio llegó a 2,86% y de 12 meses, a 5,05%.

Pero si la población no cree en el las cifras oficiales sobre el censo o sobre la inflación, ¿deberán creer en las cifras oficiales sobre el crecimiento económico?

¿Debemos creer en las cifras de la deuda nacional, debemos creer en las cifras oficiales del desempleo que dicen que apenas 3,8% de la población está desempleada?

¿Serán confiables las cifras de la reducción de la pobreza?

La credibilidad de las cifras oficiales es importante para la economía del país. Por ahora esta credibilidad está debilitada.

 

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