Según la prensa cruceña los avasallamientos de tierras productivas continúan en el país sin respuesta de parte de las autoridades ni de la policía.

Según El Día de Santa cruz: El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, Julio Roda, luego de sostener una reunión y escuchar quejas de productores agricultores del norte y zona este de Santa Cruz, informó que los avasalladores ayer por la mañana en la zona de El Tinto habrían robado camiones, maquinaria agrícola.

‘Esto ya está llegando a un extremo, como en el caso del Tinto ayer no solo han robado chatas, camiones sino que han destruido casas. Lamentablemente no tenemos respuesta del gobierno’, denunció.

Según El Deber de Santa cruz, Cultivadores de soya y maíz de 18 fundos agrícolas en producción dispersos en la comunidad Limoncito, zona norte de Santa Cruz, denunciaron que los tomatierras -que la semana pasada irrumpieron en la propiedad San José- desde el lunes coartan con tranca el libre tránsito de unidades de transporte pesado y paralizaron las actividades agrícolas que giran en torno a la cosecha de los granos.

Según los afectados,  en las últimas horas los invasores engrosaron sus filas con más de 1.000 personas y extendieron sus dominios a otras cuatro propiedades (San Mateo, Agroland, San Sebastián y San Joaquín) y amenazan con hacer lo propio en otras 13. Atribuyen que tienen el control de 14.000 hectáreas de las 36.000 que estiman abarcan las 18 propiedades dispersas en Limoncito.

Dieron cuenta de que en las últimas horas el accionar de los tomadores de tierras se tornó violento y que amedrentan con lanzas, machetes y armas de fuego a los trabajadores. Atribuyen que así ejercieron presión y frenaron las actividades agrícolas.

Los empresarios agrícolas denuncian los robos de maquinaria de producción y de tierras en producción, la prensa denuncia los robos y abusos de los asaltantes de tierras. Pero las autoridades hasta ahora no han respondido de forma eficiente.

Una de la respuestas fue la creación de una les contra los avasallamientos. Pero los avasallamientos ya eran ilegales antes de esta ley.

El fondo de este tema es netamente económico. La provisión de alimentos en el país afecta directamente el precio de los alimentos. La falta de seguridad jurídica afecta directamente la inversión en la producción de alimentos.

Los más reciente avasallamientos o robos armados de tierras productivas, muestran un patrón preocupante. Los asaltantes llegan justo para la época de la cosecha. Lo que tiene un efecto más perjudicial aun.

La producción de alimentos en el país debe preocupar a los bolivianos pues el riesgo de convertirse en una segunda Venezuela es escalofriante. En ese país se importa alrededor del 80% de todos los alimentos que se consumen. La consecuencia es que la inflación ya está en 28% y el año pasado llego a 50%.

Según José Luis Roca, en las zonas afectadas, se ha paralizado la cosecha de unas 24.000 toneladas de soya y maíz. Aseguró que al impedir la actividad agrícola, ponen en riesgo la entrega del grano amarillo a la estatal Emapa.

La política de lidiar con la escasez que propone Emapa hasta ahora ha sido la de importar alimentos en ocasiones se paga más por los alimentos importados de lo que se paga a los productores nacionales. Más aún se controla el precio de los alimentos que venden los productores nacionales y se les prohíbe exportar su producción.

Un pilar fundamental para incentivar la producción de alimentos en Bolivia es la seguridad jurídica. Mientras tanto, según la FAO, al menos 20% de los niños de Bolivia sufren de desnutrición.

 

Comments are closed.