A pesar de la reciente recuperación en los precios de los minerales que Bolivia exporta, hay preocupación sobre la salud del sector y sobre todo por la administración de estos recursos que les pertenecen a todos los bolivianos.

Me refiero a los bolivianos de hoy y los de mañana, pues estos recursos como todos los recursos naturales son de los bolivianos de hoy que deberán responder por el uso de estos recursos a los bolivianos de futuras generaciones.

Según El Diario de La Paz, la minería boliviana, en manos de las cooperativas y la los medianos, predominantemente, se encuentra en un agudo estado de estancamiento en su producción con poca exploración que aumente las reservas, según se desprende de las estadísticas del Instituto Fraser, que ubicó al país en un reciente informe, en el puesto 153 de 181 naciones analizadas.

Comparativamente, según el experto de la Fundación Pazos Kanki, Henry Oporto, uno de los aspectos que desincentiva la inversión es la aplicación de impuestos que en Bolivia son del 50 por ciento a diferencia de Argentina y Chile (35 por ciento) y Perú (34.1 por ciento).

Fraser también califica a Bolivia como el lugar menos apto para invertir por la falta de seguridad jurídica cuando se trata de protección a las concesiones mineras y su propiedad.

Para llegar a esta conclusión el instituto Fraser encuesta a más de 800 presidentes y gerentes generales de las mayores empresas mineras del mundo, son ellos los que aprueban o descartan invertir en algunos países.

Hoy lunes, como es costumbre en este espacio, veremos la más reciente edición de la carta informativa Siglo 21. Que esta semana menciona algunas de las amenazas a la economía de Bolivia que llegan desde adentro como la mala gestión en las empresas estatales como el hierro del Mutún, el Litio de Uyuni, La plata de Karachipampa, el papel de PapelBol, el cartón de CartonBol o el estaño de Huanuni .

Siglo 21 también menciona amenazas a la economía nacional que llegan desde afuera:

La economía china vuelve a crecer en una tasa próxima a 10% y las economías de España y Gran Bretaña muestran señales de recuperación, tímidas todavía, pero claras.

De todos modos hay motivos para preocuparse por las repercusiones que tendrán los menores precios de las materias primas en la economía boliviana.

Hay visiones divergentes sobre este tema.

• Un informe del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) dice que en julio la oferta de empleo aumentó en 13% después de un largo periodo de descensos.

Según el informe, la demanda de trabajadores tuvo caída en algunos sectores como el de técnicos (11%), mecánicos (6%) y oficina (2%), mientras que la demanda de trabajadores en las categorías construcción, varios, profesionales y domésticos presentó incrementos importantes de 41%, 28%, 25% y 4%, respectivamente, que repercutieron favorablemente en el incremento del indicador.

• Contra este panorama, otros expertos, del sector privado, piden que se observe una inevitable caída del empleo cuando llegue el derrumbe del precio de las materias primas de exportación.

La Fundación Milenio coincide con estos temores. Dice que  la inminente baja  en  los precios de las materias primas (minerales  e hidrocarburos) a nivel internacional,  ocasionará un descenso en el último trimestre de este año.

El reciente repunte en los precios de las materias primas es una buena noticia para la economía Boliviana, que hasta ahora se ha beneficiado del súper ciclo de las materias primas. Aún así el súper ciclo está en un periodo de reajuste y busca equilibrio, que resultara en menores precios.

 

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