El crecimiento en la demanda petróleo a nivel mundial está disminuyendo a un paso asombroso. Lo dice el más reciente informe de la Agencia Internacional de Energía presentado esta mañana.

La reducción se debe a un crecimiento económico muy débil en la UE y China. La Agencia ha reducido sus estimaciones de consumo para el 2014 y el 2015.

El informe dice que el aumento en el crecimiento se ha reducido a menos 500.000 barriles diarios durante el segundo trimestre del año; es el crecimiento más débil en 2 años y medios.

Según el informe se ha dicho mucho sobre los aumentos de producción no convencional de EEUU pero no se le ha prestado mucha atención a la demanda.

Naturalmente esto afecta a las perspectivas de varios mercados de materias primas. La caída del precio del estaño también responde a una reestimación de lo que será la recuperación económica de China y la UE en lo que resta del año.

Las repercusiones sobre la economía nacional se sentirán, en el cuarto trimestre dado que el precio de venta del gas natural a Brasil y Argentina está ligado al precio internacional del petróleo.

Los altos precio internacionales de las materias primas que exporta Bolivia nos ha acostumbrado a un nivel de consumo que podría generar problemas.

Según un informe presentado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), sobre la base de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Entre enero y julio la importación de alimentos y bebidas subió un 20% y la importación de bienes de capital aumentó 31%. Naturalmente no hay datos sobre el contrabando aunque es bien sabido que reacciona con la misma tendencia aunque de forma más ágil dado que hay menos tramites.

Al mes de julio de 2014, las importaciones bolivianas acumularon US$ 5.697 MM, por la compra de 2,9 millones de toneladas.

El valor de las importaciones se incrementó un 13% comparado el primer semestre de 2013 y un 21% en relación al 2012. En volumen, Bolivia tuvo un crecimiento del 10%.

Uno de los temas que preocupa es el de la importación de alimentos ya que pone en evidencia una de las debilidades de la economía nacional y es la falta de una producción de alimentos adecuada para la demanda.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) denunció esta semana la deforestación de un área protegida  en la localidad de Limoncito, distante a  más de 100 kilómetros de Santa Cruz, por parte de un grupo de avasalladores de tierras.

Lo preocupante, según explicó Julio Roda, presidente de la CAO, es que el área afectada forma parte de la red de defensivos del Río Grande que protege un millón de hectáreas productivas del norte  del departamento.

Los avasallamientos y as restricciones a las exportaciones debilitan la capacidad de producción alimentos en Bolivia. La protección de los derechos legales de los productores pone al país en el penúltimo lugar a nivel mundial según el Informe de competitividad del Foro Económico Mundial

Las barreras comerciales nos ponen en el puesto 137 de 144 países. Mientras que los sobornos necesarios para hacer trámites en el sector público nos ponen en el puesto 136 de los 144 países.

Estos serían algunos de los factores que hacen más daño a la competitividad en el país. Esto hace que sea más fácil importar que producir en el país: el resto del mundo es simplemente más competitivo.

 

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