La posesión de Mauricio Macri como el nuevo presidente de Argentina ha dominado las noticias internacionales. En Bolivia la derrota del peronismo en el vecino país ha amenazado con consecuencias.

Primero el embajador saliente,  Ariel Basteiro, amenazó a Bolivia con que el nuevo gobierno de su país dejaría de comprar gas a Bolivia.

Ahora parece que hay otros funcionarios del gobierno saliente en Argentina que están dispuestos a dinamitar las relaciones entre su país y el nuestro.

Según el presidente de la Organización de Productores Bananeros del Trópico de Bolivia, Agustín Conde, Argentina frenó la emisión de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) que son necesarias para la exportación de bananas Bolivianas a Argentina.

Los intentos de contactarse con la embajada de argentina en Bolivia no dieron resultados porque el embajador ya se marchó y no dejo instrucciones al respecto.

La actitud infantil de la señora de la expresidente de Argentina que no quiso asistir a la posesión de su sucesor, se torna en algo más siniestro en el caso del ex embajador y se constituye en sabotaje comercial.

Argentina es el mayor comprador de bananas de Bolivia. El año pasado Argentina compro US$34,4 MM en bananas de Bolivia de un total de US$35,7MM exportado. Esto quiere decir que Argentina compra el 69,4% de las bananas que Bolivia exporta.

El banano es la cuarta mayor exportación de productos de agricultura del país después de la Quinua, soya y chía.

Según Agustín Conde, frenar las exportaciones afecta directamente a 30 empresas exportadoras.

Pero el tema podría ser aún más profundo. El discurso inaugural de Maurició Macri no tocó temas económicos específicos. No menciono, por ejemplo, el tema del gas. Pero dijo que sus “prioridades son pobreza cero, derrotar al narcotráfico y unir a los argentinos”.

Las bananas son de los pocos productos que logra competir con la coca en el trópico de Bolivia. Y este no es un detalle menor para la región. Los cargamentos de bananas pueden ser frenados por la falta de permisos de exportación, pero las incautaciones de cocaína y de hoja de coca de Bolivia siguen aumentando en territorio argentino.

Según ABI, Raymundo Rocha, el nuevo embajador de Brasil ante Bolivia, en su primer encuentro oficial con el canciller Choquehuanca, propuso “cambiar la actividad comercial en el trópico cochabambino”.

Para lograr esto los productos alternativos a la coca deben volverse más rentables que la coca. EEUU no logro este objetivo cuando la cocaína Boliviana era un problema para ellos. Ahora es el turno de Brasil y Argentina. Ellos son ahora el destino de la droga boliviana.

 

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