El corte de energía eléctrica de Santa Cruz ha puesto en evidencia algunas fallas del sistema energético del país.

Según El Deber de Santa Cruz, La paralización, de forma súbita, del motor económico del país por falta de energía eléctrica, que genera el 70% de los alimentos y aporta un 28,2% ($us 8.536 millones) al Producto Interno Bruto (PIB) abrió el debate sobre la suficiencia del abastecimiento regional.

Herland Soliz, secretario de Hidrocarburos, Energía y Minas de la Gobernación cruceña, afirmó que el país no está preparado para un corte de la magnitud que se produjo el lunes, donde solo se registraban 600 megavatios (MW) de los 1.600 que se consumen a escala nacional.

Soliz, indicó que esto demuestra una inseguridad energética en el país y en Santa Cruz. Reclamó que se acelere el proyecto hidroeléctrico Rositas.

La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) señaló que en Bolivia el consumo máximo fue en octubre y llegó a 1.300 MW. Pero esto no explicaría por qué el corte se dio en diciembre.

Para Jorge Cwirko, presidente del Parque Industrial de Santa Cruz, donde operan 360 empresas y trabajan unas 27.000 personas, la falta de energía es negativa, pues crea incertidumbre. No obstante, indicó que se trató de algo extraordinario y que para hacer frente a un nuevo apagón, será necesario que las empresas, las que puedan, compren generadores.

Desde la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz indicaron que la falta de energía siempre es negativa y subrayaron que esperan que se haya tratado de un caso aislado.

El diputado opositor, Luis Felipe Dorado remarcó que el corte afectó al 88% del departamento de Santa Cruz y a otros 5 departamentos, por lo que la autoridad estatal de energía está en la obligación de dar un informe pormenorizado y de sancionar a los responsables.

“Que nos expliquen qué pasó: si hubo un fallo de maquinaria, probablemente sea el resultado de la entrada de personal no calificado. Y si faltó gas para las turbinas, que son de ciclo combinado y en un 80% usan gas natural, tendrán que explicarnos si es que no hay gas para darles energía a los bolivianos”, dijo.

Aunque las declaraciones tienen un tono político, llaman la atención a un tema muy importante para la economía nacional.

El desabastecimiento, la falta de gas para la industria nacional no es algo nuevo para Bolivia. La Jindal se fue del país porque YPFB no pude brindarle todo el gas que se necesitaba para que Bolivia pueda producir hierro.

Más aun, en Santa Cruz la falta de gas se demostró también cuando las tres empresas que querían producir cemento fueron rechazadas por YPFB que sólo pudo dar gas a una de ellas.

La Constitución Política del Estado dice que se debe dar prioridad a mercado interno, sobre todo cuando se trata de proyectos de industrialización.

Sin embargo, el precio que se paga por el gas en Argentina y Brasil es más alto que lo que se paga en el mercado interno. Esto explicaría porque no se han reducido las ventas a estos países para poder cumplir con la demanda interna.

 

Comments are closed.