El decreto supremo 1549 para fijar el aumento salarial en 8% ya ha sido promulgado, pero el debate aun no se ha disipado. Si bien todos los sectores han aceptado las proporciones del aumento, hay varios sectores que buscan mayores detalles y hasta ayuda para poder cumplir con la ley.

Según El Deber de Santa Cruz, el artículo 7 del Decreto Supremo 1549  que define el aumento salarial, establece en el sector privado se debe llegar a un acuerdo entre los sectores patronal y laboral, y la base de las negociaciones el 8%. La fórmula otorga un mayor aumento a los que ganan menos y un menor beneficio, a los que ganan más.

Sobre el tema, Ronald Nostas, vicepresidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), fue claro al remarcar que para cumplir con esta norma es requisito indispensable contar con un reglamento consensuado.

Nostas explicó que esta norma es necesaria para determinar cómo se dará el 8%, quiénes lo recibirán y qué plazos se darán para el pago del retroactivo, que debe ser desde enero.

El mismo criterio tuvo Gabriel Dabdoub, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc).

Mientras los empresarios cruceños piden aclarar las reglas para el aumento proporcional, los microempresarios están pidiendo auxilillo.

La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa de Bolivia (CONAMYPE), Ha pedido que el Gobierno piense en una compensación para su sector. (ver nota)

El argumento que presentan es muy convincente. Marco Antonio Gonzales, Presidente de CONAMYPE sostiene que su sector genera el 83% de empleo en el país, y que necesita ayuda para cumplir con el laza en los salarios puesto que en la actualidad también tienen que luchar contra la gran empresa, con el contrabando, con la falta de materias primas, con la presión tributaria y ahora con las medidas lanzadas por el Ejecutivo.

“Entra mucha manufactura de contrabando, no podemos competir con ella. Tenemos el efecto de la ropa usada, que es una actividad ilícita reconocida por el gobierno, pero todavía no se ha hecho nada, entonces a ese tipo de acciones ahora se suma un incremento que nos será de difícil cumplimiento”, aseveró el Presidente de CONAMYPE.

Según el diario de La Paz, El presidente de la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía de Santa Cruz (Cadepia), Félix Nicasio, también ha manifestado su preocupación por la estabilidad laboral con el alza salarial y el inevitable alza en los precios que esto significa.

“Si las pequeñas y medianas empresas elevamos los precios de nuestros productos estaríamos abriendo las puertas a que la mercadería importada y la de contrabando” aseguró Nicasio.

Según el analista Julio Alvarado, “Lo que puede afectar sobretodo el aumento del 20% al salario mínimo nacional, es que algunas empresas formales comiencen a despedir a sus trabajadores y comiencen a terciarizar algunas actividades a empresas informales. Una buena intención del Gobierno puede convertirse en algo perverso”.

Si bien todos están de acuerdo con el alza salarial uno de los principales temores sería que el sector más favorecido sea el informal. Claro que este puede haber sido la intención original, al fin y al cabo, según cálculos independientes, el sector informal de la economía representa el 60% del PIB nacional y emplea a más del 70% de la población económicamente activa.

Sin embargo, el objetivo debería ser el de formalizar a estas empresas, no favorecerlas, sobre todo porque la línea entre la informalidad y la ilegalidad es muy delgada. Aun así hay quienes “le meten nomas”.

 

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