Actualmente cada boliviano nace con una deuda de Bs 6.000 y esta cifra está aumentando este es un tema que ha estado sonando en círculos económicos.

El Deber de Santa Cruz informa sobre lasopiniones de algunos reconocidos economistas y analistas como Teófilo Caballero, Carlos Schlink, Waldo López y Armando Méndez quienes aseguran que no es malo endeudarse  cuando esta deuda va a mejorar notoriamente la calidad de vida de los habitantes, lo que no ocurre en este caso.

Precisamente, Bolivia es un país que tiene ahora dinero (la emisión monetaria está cerca de los Bs 32.200 millones), pero su deuda sigue creciendo.

El crecimiento económico que registra el país producto de los buenos precios de las materias primas va en contra flecha con los indicadores de incremento de la deuda pública, que alcanza casi los US$ 9.000 MM.

De acuerdo con los datos publicados por el BCB, al 31 de diciembre de 2012, la deuda externa de largo plazo es de US$4.196MM, US$86MM de corto plazo, totalizando US$ 4.282MM.

La deuda interna es de US$4.671MM, esta última desde 2005 se ha incrementado en US$2.460MM, generando un crecimiento de la misma del 111%.

La preocupación es que si Bolivia sigue endeudándose con el sector privado externo (caso emisión de bonos), se torna riesgoso pese a que exista superávit en el sector público, las  reservas internacionales continúen creciendo y el sector financiero privado tenga buena liquidez.

Los expertos sugieren que es bueno que se incremente la deuda externa para ejecutar inversiones estratégicas que cambien la estructura de la base económica del país y no sobrepase  el 50% del PIB.

Para el expresidente del BCB Armando Méndez, el Gobierno aún no aprende la lección de que no es bueno endeudarse con el exterior, a no ser en caso de emergencia.

También aclara que durante estos años, como nunca, el sector público ha mostrado un superávit fiscal, lo cual contradice el endeudamiento público.

La observación es que si tenemos superávit, es decir más dinero del que gastamos, cual es la razón para endeudarse.

Una posible explicación sería que se está invirtiendo en mejorara las condiciones y la productividad futura, pero este no es el caso.

YPFB es un ejemplo de la falta de previsiones cuando se trata de la productividad futura.

YPFB asigna tan sólo 14% de las inversiones para la búsqueda de nuevas reservas de hidrocarburos. Para 2013 se presupuestan US$ 310 MM.

El programa de inversiones llega a US$ 2.267 MM, pero la principal actividad es la explotación de las campos ya descubiertos, para lo cual asignan US$ 925,8 MM, es decir el 41%.

El resultado es que se están agotando las reservas que habían sido encontradas por las empresas internacionales. A tal grado que se ha llegado a poner en duda si Bolivia podrá renovar sus contratos de exportación de gas natural al Brasil.

Venezuela es un ejemplo de lo que pasas cuando no se invierte en la capacidad interna. Ellos por supuesto tienen la mayor reserva de petróleo del planeta, superior inclusive que la de Arabia Saudita. Pero su falta de inversión ha sido en el procesado de su petróleo.

El Gobierno de Venezuela, a través de PDVSA, importa diariamente 100,000 barriles de gasolina, que equivalen a 30.3% del consumo interno. Si, el país con las reservas más grandes de petróleo del planeta importa gasolina por la falta de previsión y de inversión en donde se la necesita.

Irán el país con la cuarta mayor reserva de petróleo del mundo también importa gasolina porque no ha sabido invertir.

Los aliados de Bolivia como Venezuela e Irán podrían servir de ejemplo para el manejo de nuestros recursos. Ejemplo, claro de cómo no hacer las cosas.

 

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