El oro está en camino a su segunda pérdida mensual en tres meses, debido al optimismo sobre la economía de Estados Unidos. El miércoles se supo que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos entre abril a junio se expandió 4 %a una tasa anualizada del 4,0 % ante un repunte de la actividad.

El oro spot cerró el mes con una caída de 2,5%, revirtiendo un alza de casi un 6% en junio, cuando las tensiones políticas internacionales alentaron compras de inversores.

Ni siquiera la cesación de pagos de Argentina logró elevar el precio del oro en los mercados internacionales.

Por segunda vez en este siglo, Argentina entró ayer en cesación de pagos, como lo había hecho en 2001 iniciando una crisis que todavía perdura.

La economía boliviana está sintiendo los efectos de la crisis argentina, aunque las autoridades quieran negarlo:

La Cámara de Exportadores ha informado que las dificultades que tienen los importadores argentinos para obtener dólares han frenado las exportaciones bolivianas, sobre todo de fruta del Chapare.

Acerca de los pagos del gas, nada se sabe, salvo algunas expresiones del presidente de YPFB y del embajador argentino, que quieren dar garantías cuando desde Buenos Aires llega la noticia de que ese país entró en “cesación de pagos”.

En Wall Street, las acciones de la petrolera argentina YPF cayeron ayer en 8,9% y junto con las acciones de otras empresas Argentinas vieron su valor caer en las bolsas internacionales en la jornada de ayer. El Efecto fue global y no sólo afectó a las empresas argentinas.

Las bolsas de Brasil, Chile y México operan a la baja en la apertura de sus operaciones. El índice Dow Jones pierde más de 100 puntos, un 0,7%, al considerar que Argentina está en “suspensión de pagos selectiva”. Las repercusiones afectaron también a las bolsas europeas; el índice referencial IBEX de la bolsa de Madrid perdió un 2.1%.

Si YPFB cotizara en bolsa habría perdido valor por el sólo hecho de tener contratos de venta con YPF de Argentina.

Los socios ideológicos de Bolivia no han tenido mucho éxito económico y esto se refleja en las cifras comerciales de Bolivia con estos países.

Según una nota de El Diario de La Paz, las exportaciones de Bolivia a Venezuela cayeron de un máximo de $us 341 millones en 2010 a apenas $us 24 millones a mayo pasado. El privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) sostuvo en una publicación que hasta mayo pasado las compras a Venezuela no llegan al millón de dólares, mientras que a fines del 2013 se situaron en apenas $us 16 millones.

El 2011 las importaciones bolivianas de ese país, básicamente de diesel, se elevaron a $us 526 millones. La mala administración de su empresa petrolera hizo que ya no tenga diesel para vendernos. Por lo que ahora ya no nos venden diesel.

Esto tiene un efecto doblemente bochornoso para el gobierno boliviano pues su gran socio ideológico Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del planeta, no puede vendernos diesel y Bolivia se ve obligada a comprar diesel de Chile un país con el que el gobierno Bolivia no comparte ideología ni simpatía.

Con Argentina pasa algo parecido, las compras de trigo de Bolivia son ahora de trigo de EEUU o el imperio como y no de Argentina ya que su administración llevó a ese país inclusive a frenar las exportaciones de trigo para cubrir el mercado interno.

De Irán ni hablar este socio ideológico no registra comercio con Bolivia desde 2012.

 

Comments are closed.